El paro en tierra empuja a un número sin precedentes de hombres a integrarse en el marisqueo a pie, donde las mujeres son mayoría
28 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los hombres son una presencia minoritaria en el marisqueo a pie en la ría. Suponen una cifra muy minoritaria, o al menos lo era hasta ahora. Los nuevos carnés concedidos por la Xunta permitirán la entrada de savia nueva en las cofradías por primera vez en una década. Y al hacerlo, también conllevarán un cambio en el perfil del marisqueo. Es un resultado más de la crisis. Esta actividad económica se ha convertido en un refugio para los parados, que ven en esta actividad, tradicionalmente de mujeres, una oportunidad laboral y con futuro.
José Crisanto Palacios Blázquez, andaluz de 40 años y residente en Campelo (Poio), es uno de estos ejemplos de nuevo mariscador de a pie. Camionero de profesión, define su pasado laboral como «conductor de todo tipo de vehículos». Trabajó por cuenta ajena en numerosas empresas y conoce la geografía nacional al dedillo. Pero la crisis lo mandó a la cola del paro y ahí permanecía hasta hace poco.
«Con la crisis se vino todo abajo. No hay trabajo en tierra y no encontré otra cosa», manifiesta. Sin expectativas y con una tasa de paro en la provincia cercana al 25 %, Palacios oyó hablar de la concesión de los 75 carnés de marisqueo a pie en la ría y no se lo pensó. «Salió esta oportunidad y había que aprovecharla». Lo hizo y logró uno de los codiciados permisos que no solo lo sacaron de las colas en las oficinas de empleo, sino que también le han dado ahora una esperanza de un futuro laboral seguro.
Es el primero de su familia que trabaja en el sector del mar y es consciente de que el marisqueo a pie es una profesión mayoritariamente de mujeres, pero eso no le arredra. Como sus restantes compañeros, ya ha rematado los dos cursos de formación que la Xunta exige a todos los empleados en el sector marino y pesquero. «Empezaré a mariscar el día 6, pero no me importa que digan que este es un trabajo donde hay pocos hombres. Si las mujeres pueden conducir un bus o un camión, digo yo que también aprenderé a mariscar. Llega la igualdad a todos», bromea.
La cofradía de San Telmo tiene en lista 211 mariscadores a pie, de los que hasta este mes solo seis eran hombres. De los 27 carnés que le tocó ampliar o renovar a este pósito, 17 son hombres y 10 son mujeres. En Raxó, se incorporan 13 hombres de un total de 25 nuevos permisos. En Lourizán, las cifras son similares también.
José Palacios no se plantea cambiar de profesión. Cree que la adaptación al trabajo en la ría será rápida y que le brinda una oportunidad que le ha negado el asfalto. «Yo por ahora estoy aquí y creo que seguiré», señala. Con sentido del humor, añade: «Sé que no me voy a hacer rico, ni yo ni nadie, seguro, pero este es un trabajo como otro cualquiera».
Sus compañeras más veteranas en el banco marisquero lo animan y pronto este vecino de Campelo será uno más. Un auténtico hombre de mar.
800
Año 2000
Cifra de mariscadoras de a pie en la ría de Pontevedra
347
Año 2012
El número bajó por jubilaciones que no se compensaron
75
Nuevos carnés
Tres cofradías reciben este mes a sus nuevos miembros