Los agentes que investigaban la Suntuarias ya no persiguen a narcos
25 feb 2013 . Actualizado a las 13:43 h.Hace cinco años, el objetivo principal de la Agencia Tributaria en Galicia era la investigación del blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. Lo fundamentaba Hacienda en dos argumentos; el primero, de carácter policial, se basaba en la experiencia de muchos años, que indicaba que no era posible luchar contra el narcotráfico si no se desmantelaban sus estructuras financieras que eran las que, a fin de cuentas, daban soporte a su actividad. El segundo, que los inspectores de Hacienda eran conscientes del malestar que había en la calle, donde se veía a los narcos disfrutar y ostentar de su fortuna con impunidad.
Fue así como nacieron las Suntuarias, un proyecto que se puso en marcha en la delegación gallega de la Agencia Tributaria cuando su responsable era Luis Pazos. La campaña, llevada a cabo con la estrecha colaboración de la Fiscalía de Pontevedra, permitió abrir medio centenar de investigaciones sobre el patrimonio de personas condenadas o investigadas por narcotráfico. Las más llamativas fueron las que se abrieron en Vilagarcía contra los Gerardos -que finalmente no llegaron a ser juzgados porque no se pudo demostrar la procedencia ilícita de sus bienes- contra Guillermo Abalo y su familia -que sí fueron condenados- y contra Óscar Rial, El pastelero, que será juzgado el próximo mes en la Audiencia Nacional. Todo ello dio pie a embargos en la comarca por valor de 650 millones de euros.
Investigaciones en suspenso
Pero había otros muchos expedientes abiertos, aunque quizás no tan llamativos como esos tres. Y ya no se cerraron. Cuando cambió el color político del Gobierno central, Luis Pazos fue sustituido por Luis Rodríguez al frente de la Agencia Tributaria en Galicia, y todas las investigaciones que se estaban realizando para desmantelar las fortunas del narcotráfico quedaron en suspenso.
Los agentes que se encargaban de esas inspecciones dicen que nunca hubo una explicación oficial. Simplemente se les dio orden de dedicarse a otras investigaciones.
También es verdad que los casos de corrupción abiertos en Galicia, casi siempre desde los juzgados de Lugo, acaparan la mayor parte del trabajo de los agentes de Vigilancia Aduanera, que son los que están llevando a cabo las operaciones Campeón, Pokémon y Manga, con importantes ramificaciones políticas e imputados de todos los colores en concellos dispersos por toda la comunidad autónoma, desde Ourense y Lugo a Santiago o Boqueixón.
Recuperar actividades ilícitas
Pero fuentes conocedoras de la cuestión han llamado la atención en los últimos meses sobre los riesgos que esta decisión supone en lo que se respecta a la recuperación de actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de estupefacientes. Del mismo modo que los policías especializados en el crimen organizado advierten de que la crisis actual es un caldo de cultivo perfecto para que los viejos clanes recuperen el esplendor de los ochenta, el abandono de las investigaciones sobre su patrimonio es un balón de oxígeno para sus complejas tramas financieras.