La ciudad vivió ayer una jornada marcada por las protestas contra los recortes de personal del Chop, funcionarios de la Xunta, sindicalistas de la CIG y profesores universitarios
08 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La ciudad y su entorno vivió ayer otro jueves marcado por las protestas. El rechazo a los recortes en diferentes ámbitos, a la reforma laboral y a la falta de solución para los afectados por las participaciones preferentes fueron los motivos para dejarse ver y oír. Los más madrugadores fueron los trabajadores del Complexo Hospitalario de Pontevedra (Chop) que desde las 7.30 horas protagonizaron un encierro de 24 horas en la entrada principal de Montecelo para expresar su oposición a los recortes salariales del personal del Sergas. A las 12 se vivió el momento más concurrido, con un paro de cinco minutos que llenó de pancartas el recinto.
Los segundos en salir a la calle fueron los funcionarios de la Xunta, que una semana más se concentraron delante del edificio administrativo de Fernández Ladreda. Aprovechando la víspera del arranque del carnaval, los trabajadores públicos dejaron la oficina a la hora del café provistos de caretas de políticos del PP, sobres con billetes de 500 euros y petos con tijeras y crespones negros. El abanico de caretas incluía a Luis Bárcenas, Mariano Rajoy, Ana Mato, Cristóbal Montoro, Dolores de Cospedal, Luis de Guindos, Rafael Louzán o Javier Arenas. Tampoco faltó Iñaki Urdangarin.
A esa hora, afectados por las preferentes de O Morrazo se concentraban delante de la oficina de Novagalicia Banco en Marín para exigir una solución que les permita recuperar sus ahorros. Exhibieron disfraces de presos y su ruido se dejó sentir. De nuevo en la capital, un grupo de delegados sindicales de la CIG se encerraron en la Diputación en protesta por la reforma laboral y la negociación colectiva. Una vez dentro del Pazo Provincial desplegaron una pancarta con el lema «Paremos o saqueo á clase traballadora».
El manifestódromo se cerró en la Facultade de Belas Artes, donde un grupo de docentes leyó un manifiesto reivindicativo para denunciar la pérdida de once profesores asociados.