A diferencia de ediciones anteriores, la empanada de mejillones fue la variedad gastronómica menos demandada
16 ago 2012 . Actualizado a las 06:57 h.La Festa do Mexilón de Combarro, que ayer conmemoró su dieciocho edición, cumplió con todas las expectativas. De hecho, cuando la cita aún no había rebasado ni mucho menos su ecuador, ya se habían despachado más del 60 % de los mil kilos que se iban a ofertar.
En gran medida, esta demanda tuvo como aliada a la lluvia. Las malas condiciones climatológicas hicieron recapacitar a muchos veraneantes que cambiaron la playa por la piedra. «El tiempo nos acompañó. Esto así es lo mejor que hay», resaltó Juan Manuel Pérez, presidente del Ateneo Corredoira.
Sin que sirva de precedente, sí que llovió a gusto de todos. Carlos, madrileño, precisó, mientras daba cuenta de una ración de mejillones al vapor, que no le causó mucho trastorno la climatología: «Total ya teníamos pensado visitar el pueblo un día de estos».
«Estamos en Galicia y que llueva es uno de esos imponderables con los que ya contamos al salir de Bilbao», señaló Iñigo García. Al reclamo de la Festa do Mexilón acudieron también muchos vecinos de la comarca de Pontevedra, quienes aprovecharon que era día festivo.
Todos ellos tuvieron ocasión de degustar cinco tipos distintos de raciones en las que el reclamó, claro está, eran los mejillones. La variedad menos demandada, a diferencia de lo ocurrido otros años, fue la empanada, mientras que en el lado opuesto se situaron los preparados a la vinagreta. «Tuvimos que preparar más de la que habíamos previsto», concluyó Juan Manuel Pérez.