Seis meses por arrancarle un trozo de oreja de un mordisco a otro vecino
PONTEVEDRA
El bocado le salió caro. La Audiencia Provincial de Pontevedra condenó esta mañana a seis meses de cárcel a César M. por arrancarle un trozo de oreja a otro vecino de Salvaterra de Miño, Pablo G, en el transcurso de una discusión motivada por un familiar de César.
La disputa se produjo en el mes de agosto del año 2009 y ambos vecinos se enzarzaron en una pelea tras haber visitado un bar situado junto al puente de Fillaboa. A consecuencia del ataque Pablo G. sufrió la amputación de parte del pabellón auditivo, cuyos colgajos tuvieron que recoserle. El fiscal pedía inicialmente cuatro años de cárcel para César M. y tras una negociación con los abogados de ambos se avino a reducir sustancialmente la petición de pena de prisión.
Pablo G. aceptó una multa.