Fomento habilitará desvíos temporales a medida que continúen las obras
28 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Tras el derribo este fin de semana del viaducto de San Blas, que cruzaba de lado a lado la PO-10 en las proximidades del nudo de O Pino, la circunvalación de Pontevedra recuperó ayer la normalidad. En principio, únicamente se registraron los atascos propios de todos los días en las horas punta o de mayor afluencia de vehículos.
Ahora comenzarán los trabajos para dotar a los vecinos de San Blas y de Matalobos, ambos en la parroquia pontevedresa de Salcedo, de un nuevo puente que tenga una mayor capacidad de tráfico rodado. Será una infraestructura moderna, según resaltó en su día Antonio Coello, subdelegado del Gobierno.
Serán unas labores que, si se cumplen los plazos previstos, estarán concluidas antes de final de año. No obstante, si el tiempo y las condiciones meteorológicas acompañan, no se descarta que se puedan producir avances reseñables en las mismas.
En todo caso, mientras duren estos trabajos los afectados tendrán que seguir una serie de itinerarios alternativos que implican tomar la PO-0012, el vial que comunica la avenida Eduardo Blanco Amor con Figueirido. Se trata de un carretera que pasa por debajo de la circunvalación, en las proximidades del centro comercial de Carrefour.
De este modo, desde el entorno de la avenida de Vigo se debe transitar por el acceso al instituto Torrente Ballester, por la calle Herminia Fariña Cobián, mientras que para los que circulen por la N-550 en dirección a Pontevedra una buena solución podría pasar por tomar el recientemente remozado desvío situado en Cabanas, donde se encuentra un lavadero de coches.
A estos itinerarios alternativos se sumarán otros a medida que evolucionen los trabajos de reposición del viaducto. Así lo reconocieron desde el Ministerio de Fomento. En este sentido, apuntaron que, «a lo largo de los próximos meses, se habilitarán los desvíos provisionales necesarios para la ejecución de las obras».
Añadieron que estos consistirán, en su mayor parte, en «cambios o restricción de carriles entre el paso superior demolido y la glorieta de O Marco». En todo caso, el compromiso de la Administración es que tales medidas incidan los menos posible en la circulación.
No hay que olvidar que se trata de una zona que recibe diariamente el paso de unos 55.000 vehículos.
Por otra parte, para mañana Fomento ha anunciado la puesta en servicio del desvío sobre los ríos Gafos y Tomeza. La medida, que estará convenientemente señalizada, tiene como objetivo «la demolición de los tubos actuales y construir un nuevo viaducto».