03 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
Aestas alturas de la película, los ciudadanos ya nos daremos con un canto en los dientes si los políticos que hemos elegido son capaces de transmitir que tienen los pies en la tierra. No está la situación para pedir imposibles ni para soñar despiertos. Rigor, realismo y sentido común es lo que demandamos de quienes nos gobiernan, y los retos para el 2012 no pueden ir más allá.