09 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Es loable el esfuerzo de las Administraciones por traer a Pontevedra un gran evento como la Vuelta, que va más allá de lo deportivo y constituye un motor económico. Lo que hace falta ahora, que restan todavía ocho meses para que la ronda ciclista ruede por las Rías Baixas, es que esto no se convierta en una competición entre dos Administraciones, Diputación y Concello, ni entre dos socios de gobierno. Los políticos han hecho su trabajo, que es traer tres etapas de la Vuelta. La carrera por llegar primero o por hacer que su maillot se vea más que el de los demás es cosa de los ciclistas.