A lo largo de estos años, la «marca de la casa» han sido los convenios logrados con los principales museos nacionales y varios internacionales para que los alumnos completen allí su formación una vez terminados sus estudios. El Thyssen, el IVAM, el Reina Sofía, el Prado, el Guggenheim son solo algunos de ellos. «En arte contemporáneo nacional lo tenemos todo y en arqueología también tenemos grandes contactos», afirma. Muchos estudiantes han terminado encontrando trabajo luego en esos emblemáticos edificios.
También destaca la colaboración de las instituciones pontevedresas. «Con el Ayuntamiento hemos colaborado mucho y con el Museo también hemos logrado un convenio», explica.
Además de polifacético, Carrera también es crítico. «La percepción que tenemos de la formación de nuestros alumnos sigue siendo muy buena, pero esa percepción la tiene la persona que va a contratar a un estudiante. Nuestro problema es otro, es el alumno potencial que va a matricularse en Conservación Restauración. Ahí está nuestra competencia. Han surgido escuelas en nuestras cercanías, en Asturias y Castilla León, que nos quitan alumnado potencial. Y segundo, nuestro título de graduado se imparte también en la Universidad, a través de facultades de Bellas Artes. Entonces, socialmente lo mejor visto es ir a la Universidad. ¿Que tenemos que hacer? Un esfuerzo para romper esa percepción social». Carrera opina personalmente que la opción de futuro para estos estudios sería la integración en la Universidad de Vigo (actualmente dependen de la Xunta), «pero hasta ahora nuestra ubicación ha dependido del ministerio».