«Intento transmitir buen rollo»

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El creador lleva el arte contemporáneo a la decoración de una capilla en Nebra

01 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Se apellida Salamanca, nació en Caracas, vivió desde niño en El Escorial y Madrid y se ha establecido como artista y profesor en Pontevedra desde hace diecisiete años. La figuración, el color y el grabado son aspectos omnipresentes en la obra de Manolo Dimas (1959), uno de los escasos creadores contemporáneos que pueden decir que han pintado una iglesia en Galicia. Su trabajo en la capilla de Foloña, en Nebra, se verá probablemente a finales del próximo mes de mayo.

-¿Cómo surge este proyecto?

-Un coleccionista, Javier Expósito, director del Museo de Grabado de Ribeira, tiene un pazo que es un hotel rural, en el que está la capilla. Le gustaba mi obra y me lo encargó.

-¿Y qué vamos a ver?

-Es pintura contemporánea, pero mantengo la tradición. Foloña viene de folón, que es batán, y lo que he hecho es un homenaje a los corderos. Está el Buen Pastor, luego en el altar la Virgen de los Corderos y hay muchos ángeles tocando instrumentos musicales a modo de pastoral. Está también el arca de Noé, un detalle que es un guiño a Noia y alguna figura con tritones, todo como homenaje al mar y a la zona. La capilla está pintada de arriba a abajo con acrílico, pero utilizo también técnicas de serigrafía, como homenaje al mecenas, por el Museo del Grabado, y también porque su abuelo era un gran coleccionista de grabados.

-¿Le dio libertad absoluta?

-Él me dijo haz lo que quieras, y la va viendo.

-La Iglesia ha ido dejando ese tradicional papel de mecenas.

-Creo que es un poco desidia. La Iglesia católica la tiene en muchas cosas y por eso está perdiendo clientela. Creo que ni se les ha ocurrido, y cuando lo hacen, lo hacen mal. Por ejemplo la Almudena me parece un horror. En Francia, sí hay mucha tradición.

-Como profesor, ¿Cómo ve la cantera artística gallega?

-A la cantera muy bien. A la recepción, más complicada. Hay en Galicia casi una tradición -da igual que esté el PP, el PSOE o el BNG- sobre el «artista gallego». Y eso corta mucho que haya un intercambio entre la gente de fuera y la de aquí. Esos premios que solo son para gallegos, por ejemplo, crean una distancia y creo que es un error que hay que corregir. El arte es universal. Un prócer del Partido Popular me preguntaba cuáles son los mejores artistas gallegos. Le contesté que los artistas son artistas, no son de ningún lado.

-Tituló una muestra «Terappainting». ¿Pintar le sirve como terapia?

-Bueno, sí, pero era como un juego de palabras porque era una exposición de colores muy vivos, un poco lo que siempre intento transmitir, que es buen rollo. La idea era más para el que lo veía que para el que lo hacía. Yo tengo la vida en negro, como todo hijo de vecino, pero procuro ir llevando la cosa al color. Que haya una buena sensación para el corazón humano.

-Cuando se inauguró la Illa de Esculturas dijo que iba a provocar «un foro de arte tremendo» en la ciudad. Once años después no parece el caso...

-Me parece eso, tremendo. Muchos de los artistas que tienen piezas aquí las tienen por ejemplo en la Fundación Peggy Guggenheim de Venecia. Y allí ves colas para ver esas obras. Se guarda el patrimonio y hay un respeto por el arte, cosa que aquí no existe. Las esculturas han estado abandonadas y ese entorno nunca se ha respetado. Otras figuras de la ciudad también han sido atacadas, pero luego restauradas. Estas no y habría que preguntarse por qué.

-Dimas era el buen ladrón y.. Sin personalizar ¿Hay mucho engaño en el arte?

-Hay gente honrada y gente que no, como en todas partes. También hay mucha gente que ayuda al arte y artistas que se mueren por hacer arte.

manolo dimas artista y profesor de bellas artes en pontevedra