La diferente interpretación de los datos económicos de la cuenta general del 2009 enfrentó ayer al PP y al gobierno local en el último pleno extraordinario del año en Marín. La concejala de Hacienda, la socialista Pilar González, resaltó los buenos datos económicos del Concello, con un remanente de tesorería del 2009 por 842.877 euros y un remanente total de 1,4 millones de euros. También indicó que el año pasado hubo 17,9 millones de euros en obligaciones de pagos reconocidos, de los que se habían abonado 17,2 millones y que quedaban todavía pendientes otros 1,7 millones de euros acumulando recibos de años anteriores. En pagos no reconocidos del 2009 hay 32.474 euros.
Los ingresos presupuestados fueron de 18,8 millones de euros y los reales fueron de 15 millones. Hay pendientes de cobro 3,8 millones de euros. Ante estos resultados el gobierno local cree que se demuestra que su gestión, tantas veces criticada por la oposición, es buena.
Por su parte, el concejal popular Manuel Santos, criticó la ausencia de un presupuesto desde el 2008. En su opinión, esta situación refleja una implicación «muy deficiente» a la hora de priorizar la situación económica del Concello. Añadió que los gastos «se han duplicado» por los intereses de los dos grupos del bipartito a la vez que han bajado los ingresos.
En su intervención, el alcalde, el socialista Francisco Veiga, cortó el debate reprochándoles a los populares su interpretación de los datos, insistiendo en la buena salud económica del Ayuntamiento y preguntándoles qué Concello querrían tomar como modelo si la Cangas de la época de Sotelo o si Sanxenxo.
Reprogramación del Arela
En el pleno se aprobó la tercera reprogramación del plan Arela desde su concesión en el 2007, lo que también provocó críticas de las bancadas del PP.
Por último, cabe señalar que los ediles de Mar-In se ausentaron del pleno como protesta porque en el orden del día no se incluyó una moción suya sobre el Sáhara, como se había acordado en el último pleno. La portavoz independiente Isabel Martínez Epifanio también resaltó que los demás asuntos no tendrían que ir a una sesión extraordinaria de la corporación si el gobierno local supiese funcionar bien. Recordó que la cuenta general es un trámite que se podía haber llevado al pleno ordinario del día 10 y que la adenda al convenio de saneamiento también podría haberse firmado a través de un mandato del pleno al regidor para autorizar su rúbrica después del día 10.