La continuidad de Martín, Lores o Louro fuera del gobierno local se pone en duda
07 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Con permiso del BNG, que el viernes por la noche presentó en sociedad la candidatura con la que el alcalde de Pontevedra Miguel Anxo Fernández Lores pretende renovar su mandato por cuarta vez consecutiva, el popular Telmo Martín sigue, como se diría vulgarmente, chupando cámara.
Tras el impacto mediático obtenido con el fichaje del medallista David Cal como posible estrella de la gestión deportiva local (a partir del 2012), el candidato del PP a la alcaldía revelaba este jueves las notas de su particular cuaderno azul, avanzando la organización de su hipotético gobierno. Martín está animando el patio político contando proyectos que otro en su lugar se reservaría para el día después de las elecciones si los votos obtenidos previamente le permitieran recibir el bastón de mando, tal y como observó una compañera de esta redacción.
Pero, para qué esperar. Ha decido marcar su propio ritmo y presentarse como un supermán de la política: «... Y si no funcionan, las asumo yo, lo tengo clarísimo», sentenció al referirse a las cinco grandes áreas que tendría su posible gobierno municipal. Ya se siente alcalde.
Tan lícito como lo que pensarán al respecto sus dos contrincantes políticos. El más madrugador de los tres a la hora de presentar su lista, Miguel Anxo Fernández Lores, o el más rezagado, Antón Louro, quien una vez superada la prueba de la mega coordinación que le ha supuesto la visita del Papa a Galicia desde su atalaya de la Delegación del Gobierno, ya tendrá más tiempo para ocuparse de cuestiones orgánicas relativas a su candidatura.
Hasta ahora, Martín es el único que transmite que se mueve con estrategia: dirigir todas sus balas dialécticas hacia el BNG, propiciando un acercamiento al candidato socialista, un político al que considera de más talla que Lores o que la actual portavoz municipal socialista, Teresa Casal. La invitación a firmar un pacto a la vasca si fuera necesario está detrás de los piropos.
Pero, ¿qué ocurrirá si no alcanza la alcaldía? Él dice que seguirá en la oposición y que no se presentará en el 2015. Sin embargo, en los corrillos políticos se pone en duda con la misma firmeza con la que se asegura que el alcalde Lores no está dispuesto a sentarse en el banquillo de enfrente tras haber gobernado 12 años. Y ¿Louro? Es la mayor incógnita. Pero hay quien ya lo ve de nuevo en Madrid.