Sergio Castaño, de titular a la grada

Tino Rascado PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

El central, nacido en Dos Hermanas, jugó el partido de Copa, cuatro de Liga y luego desapareció

30 sep 2010 . Actualizado a las 02:43 h.

Sergio Castaño se encontraba feliz en la pretemporada. Había bajado peso y todo le salía redondo. Ángel Viadero no dudó en otorgarle la titularidad desde el primer partido oficial, el de la Copa del Rey, y continuó en ese cometido en los cuatro encuentros posteriores frente al Vecindario, Montañeros, Badajoz y Rayo Vallecano B. La derrota ante los vallecanos acabó costándole el puesto.

Castaño desapareció no solo del once sino también de las convocatorias. Pasó de titular a la grada. En la jornada siguiente, ante el Castilla, el Pontevedra volvió a perder en el campo de Valdebebas.

El defensa andaluz asegura que no entiende la situación por la que atraviesa, que «para mí es muy complicada, muy jodida. Me están quitando lo que llevo haciendo toda mi vida, jugando los domingos, pero también sé que hay otros compañeros y, como para el cuerpo técnico parece que no cuento, no me queda otra que seguir trabajando con felicidad, con ganas y con ilusión. Porque a mí, la ilusión no me la va a quitar nadie. Y por supuesto, me acuesto todos los días con la conciencia muy tranquila. Esto es una de las grandes cosas que tengo. Trabajo todos los días al máximo para acostarme y decir: me puedo acostar con la con la conciencia tranquila».

El jugador andaluz, nacido en la localidad de Dos Hermanas, señala que «para nada he notado un bajón en el rendimiento, aunque esta pregunta es más para el entrenador que para mi. Me encuentro muy bien físicamente este año, es el mejor que estoy, bajé bastante peso y creí que las cosas me estaban saliendo bien, pero manda es el entrenador y él es el que quita y el que pone. Hay que acatarlo cada uno como pueda, respetando sobre todo a los compañeros».

En este este importante paso de la titularidad a la grada no medió ninguna palabra entre el entrenador y el jugador. Este último entiende que «lo mejor ahora es trabajar y seguir luchando. Gracias a Dios, mis padres me inculcaron eso de pequeño y no vaya a dejarlo de hacerlo», añadió.

Lo que más celebra es que el Pontevedra rompiese la racha de tres partidos sin ganar. «Una cosa es una situación personal mía y otra la de mis compañeros, a los que les deseo lo mejor, que ganemos todos los domingos. De esta forma, la situación se iría normalizándose. Para nosotros tanto el que menos juega como el que más, salimos más beneficiados mientras el equipo esté es las posiciones más altas posibles».

Añade que, aunque parezca un tópico, es la realidad. «Si somos capaces de enganchar una victoria fuera de casa, que se nos está resistiendo, y luego venir a Pasarón y hacer de nuestro campo un fortín, nos vendría muy bien. De entrada, la victoria ante el Coruxo fue difícil y muy trabajada. Yo creo que así se disfruta mucho más. Aparte, el que entre la pelota o no cambia al equipo y se trabaja mucho mejor en los entrenamientos», sentenció Sergio Castaño.