Fole: «Quiero sumar a los de Rivera y a los de Puertas; todos somos del PP»

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Hasta bien entrada la madrugada celebraron los simpatizantes de Tomás Fole su victoria en el congreso local del PP. Fue en el pub Musgo donde continuaron la fiesta que se inició en Fexdega cuando, sobre las diez de la noche, se supo que el actual presidente de la agrupación local revalidaba el cargo al haber ganado a su rival, Javier Puertas, por una diferencia de 92 votos. «Fue una celebración abierta a todo el mundo, pero pensada sobre todo para agradecérselo a esas personas que trabajaron tanto con nosotros a lo largo de la campaña y que lo hicieron de forma desinteresada», indicó ayer el exultante ganador, que sin darse un respiro acudió, ya de mañana, a la romería de O Pousadoiro acompañado, entre otros, por su principal bastión en el proceso, la concejala y diputada Marta Rodríguez.

Sin un solo día de descanso, los aspirantes a la nueva directiva del PP de Vilagarcía tienen previsto reunirse el martes para empezar a diseñar el programa electoral, con vistas a las elecciones municipales del próximo año. Tomás Fole está convencido de que el PP recuperará la alcaldía de Vilagarcía tras varios lustros de gobierno socialista. «La sensación de cambio se ve en la calle, pero para eso hay que plantear una buena alternativa, porque necesitamos alcanzar la mayoría absoluta».

Fole lo ve posible, pero es consciente de que para ello necesita apoyos. Ya antes de la campaña interna no negó que le gustaría llegar a un acuerdo con Rivera Mallo para que el líder de Ivil regresara a la casa popular, pero además, tratará de integrar a todos los que apostaron por la candidatura de Javier Puertas, «porque todos somos del PP». Y dice más: «Incluso hay mucha gente que le votaba al PSOE y que en este momento de desencando puede apostar por el cambio».

La lista de militantes

Fole asegura que hay muchos vilagarcianos que estaban esperando a ver lo que pasaba en el Congreso para decidir si después se sumaban al proyecto popular. Por eso el primero de los objetivos que se marca su equipo es iniciar una campaña de afiliación. Por dos motivos. El primero, para revisar el censo actual, «porque hay personas fallecidas que figuran y en cambio hay otras que quisieron votar y no pudieron porque no aparecían. Hubo gente que afiliamos nosotros porque querían votarle a Feijoo y que ahora no aparecen. Es algo que tenemos que mirar en Pontevedra, porque hay que actualizar el listado». El otro motivo es aprovechar el tirón que surgió del congreso para integrar a todos los que quieran sumarse al proyecto de Fole para las municipales. «Lo del congreso fue muy ilusionante, el esfuerzo valió la pena porque se despejaron las dudas que había en el partido y se tomó nota de lo que pasó. Pero ahora no podemos dormirnos en los laureles ni dejar escapar esa ilusión, hay que aprovechar la fuerza del momento».

Las relaciones con Louzán

El congreso del PP en Vilagarcía fue un pulso entre el presidente provincial del partido y Tomás Fole, cuyas malas relaciones en los últimos tiempos derivaron en la colocación de Javier Puertas al frente de la Autoridad Portuaria como plataforma para que llegase, primero, a la presidencia local del PP, y después a la alcaldía. Pero Puertas perdió ante Fole y eso coloca a Fole y a Louzán en un nuevo escenario que marcará sus relaciones futuras. Por supuesto que Louzán felicitó al ganador y acató el resultado de las urnas, pero el presidente provincial también lanzó un aviso para navegantes cuando recordó que de nada sirve ganar congresos si no se ganan las elecciones. Fole no quiso entrar ayer en polémicas y dijo que «el partido es solo uno y todos tenemos que mirar hacia el mismo sitio. Todos tenemos que trabajar ahora para ganar en Vilagarcía».

Y aunque abrió las puertas a todos los militantes que hace solo dos días estaban trabajando para que Javier Puertas se hiciese con la presidencia, la principal duda que queda es saber cuál será el futuro de Pérez Arca y Jaime Ramos, los concejales que apostaron por caballo perdedor. Al menos en lo que se refiere a la política local.