1.900 nombres para un consistorio

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CAMPO LAMEIRO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Campo Lameiro inauguró ayer el nuevo edificio del Concello. Casi nadie se quiso perder un acto donde los vecinos compartieron protagonismo con los políticos

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En plena crisis y cuando resurge el debabe sobre la agrupación de concellos, el de Campo Lameiro, donde hay censados poco más de dos mil vecinos, inauguró ayer por la tarde su nuevo consistorio. Un edificio que aúna tradición y modernidad a base de piedra, cristal y madera de cedro obra de los arquitectos Santiago Pintos, Jaime Rodríguez y Cristina Crespo.

La construcción del inmueble, de tres plantas y sótano, se aprovechó para reformar también el entorno. En total la inversión fue de 1,8 millones de euros. Mucho tiempo antes del estreno oficial, fijado para las 19.35 horas, los vecinos ya llenaban los alrededores del edificio. Algunos buscaban su nombre en el cristal de la planta baja, donde figuran, por orden alfabético, 1.900 habitantes de Campo Lameiro. Fue una idea del arquitecto Santigo Pintos que encantó al Concello.

El alcalde, el popular Julio Sayáns, feliz y emocionado durante su discurso, estuvo arropado por sus ciudadanos, sus concejales y por muchos políticos, encabezados por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, los conselleiros de Medio Ambiente y Presidencia, Agustín Hernández y Alfonso Rueda, el dirigente de la Diputación, Rafael Louzán, y otros regidores, entre ellos, los de Lalín, Cercedo, Cotobade o A Lama. En la espera, varios paisanos hacían, sin mucho éxito, quinielas para reconocer a los conselleiros.

Feijoo fue recibido con música y tuvo su momento foto con niños y mayores. Sayáns Bugallo fue el encargado de correr la cortina de la placa, al lado de una pantalla desde donde los que no pudieron entrar siguieron el acto. No faltaron los empujones al acceder al edificio y por las escaleras alguien bromeó con el tumulto: «Isto que é, a proba de forza das placas».

Seguro que en su corta vida, el consistorio no tuvo tantos visitantes. En una de las salas tuvieron lugar los discursos. Louzán fue el primero. Calificó las nuevas instalaciones como «modernas e dignas» para los trabajadores municipales, que llevan desde marzo del 2007 en el Centro Sociocultural Sobrino Buhígas. Julio Sayáns fue el que más se explayó, en un discurso con muchas citas y las ideas muy claras. Citó a Fray Benito Puente y a Castelao, dijo que el proyecto que ganó el concurso de ideas fue el que quería «o pobo de Campo Lameiro» y aprovechó para solicitar a la Xunta la mejoras de varias infraestructuras viarias, apoyo para el PXOM y una aspiración: la declaración de los petroglifos como Patrimonio de la Humanidad. «Se grande é a historia, máis grande será o noso futuro», remachó.

Feijoo recogió el testigo y anunció que su próxima visita a la localidad será para inaugurar el Parque Arqueolóxico da Arte Rupestre. El jefe del Ejecutivo gallego aludió al simbolismo de los nombres del vidrio y recordó que tres Gobiernos de la Xunta participaron en el proyecto del consistorio desde el 2004. También hizo un guiño local y citó a los hermanos Alberto y Melchor Ricoy, artífices del Pazo de Raxoi, en Santiago.