Estropear las pistas para hacer unas obras y dejarlas luego en mal estado va a resultar un poco más difícil en el inmediato futuro. Al menos así lo acaba de indicar el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), quien asegura que empleará «todos los medios necesarios» para que las constructoras del AVE cumplan la obligación «contractual» de reponer los caminos.
El asunto se planteó a raíz de las quejas suscitadas por el mal estado de varias pistas en Sanguiñedo (Dozón), como consecuencia de la construcción de la línea de alta velocidad Ourense-Santiago. La diputada nacionalista Olaia Fernández Davila trasladó estas quejas al Congreso y Fomento acaba de pronunciarse por escrito.
Informes recabados en ADIF -la entidad responsable de la construcción de la línea- señalan que las empresas adjudicatarias «tienen la obligación» de reponer las pistas forestales a su estado inicial de conservación, una vez finalizados los trabajos de transporte de materiales para la construcción de líneas de alta velocidad.
«ADIF velará -dice el informe- por el cumplimiento de esta obligación contractual empleando todos los medios necesarios para ello».
El ente ferroviario se compromete igualmente a compensar «en el justiprecio que finalmente se fije» la ocupación temporal de 27.000 metros cuadrados de la Comunidad de Montes de Sanguiñedo. «En este momento -dice- se está negociando con los afectados para llegar a un acuerdo de indemnización que satisfaga a ambas partes».
Davila había denunciado con datos de los vecinos que inicialmente se iban a expropiar 533.000 metros cuadrados. Sin embargo, cuatro años después se informó a los propietarios de que solo expropiarían 100.000 metros y que no se pagaría la ocupación temporal.