La constructora del párking del Concello prevé acabar la obra en el mes de junio

PONTEVEDRA

Los trabajos del futuro estacionamiento subterráneo de de la plaza de España marcha a buen ritmo, y la empresa constructora ha comunicado al Concello que espera tener la obra totalmente finalizada en el mes de junio. Tanto el interior del estacionamiento, de tres plantas y con capacidad para 317 vehículos, como la reforma en superficie de la plaza de España. El concejal de Infraestructuras, César Mosquera, dio cuenta ayer de esta previsión e insistió en que se trata de un calendario «fixado pola propia empresa» y no por el Concello.

El edil nacionalista compareció ante los medios para informar del anteproyecto de tratamiento en superficie de la plaza de España. «Agora podemos decir que o proxecto entra na súa recta final »indicó Mosquera.

La futura plaza de España será, como ya se había adelantado en su día, abierta, sin apenas obstáculos, su diseño es «respetuoso có que foi este espazo históricamente» y persigue un impacto visual mínimo con respecto al entorno.

Piedra y adoquín

La plaza combinará parte de piedra con grandes extensiones de adoquín, « que foi un elemento clave na historia desta parte de Pontevedra». Así, habrá un pavimento de piedra bordeando el perímetro y atravesando en diversos puntos la plaza, con una especie de «alfombra de pedra» justo ante la puerta del Concello, y en el resto de la superficie se combinarán diversos tipos de adoquín.

Salidas de gases

El jardín que rodea al monumento a los Héroes de Ponte Sampaio será restaurado, y se aprovechará para ubicar entre los árboles, disimulada con acero cortem, una de las salidas de gases del futuro estacionamiento. La otra salida de gases se situará en el lateral del edificio de la Subdelegación del Gobierno.

Pegada a este mismo edificio se ubicará también la salida de vehículos del párking, que permitirá enfilar hacia Prudencio Landín, la Rúa dos Ferreiros o Arzobispo Malvar. La entrada de coches estará frente a las escaleras de la Subdelegación, con una rampa que se dividirá en dos para dar acceso también al aparcamiento de Monte Ríos.

En cuanto a las salidas peatonales, habrá dos: una junto a las ruinas de Santo Domingo, que también dará sevicio al estacionamiento actual; y otra en el lateral de la Subdelegación.

En lo que se refiere al tráfico, la plaza «quedará definitivamente integrada no réxime de tráfico do centro histórico», indicó Mosquera. Será por tanto una zona de preferencia peatonal, pero sin restricciones al tráfico. Si este resulta excesivo, sí podrían adoptarse medidas de control o prohibición.