Despedida en la Escuela Naval

Benito Lérez redac.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

Año nuevo, vida nueva, dice el refrán popular y este es el caso, nunca mejor dicho para dos civiles y un militar ligados durante décadas a la Escuela Naval y que se jubilan este mes. Sus compañeros de la institución castrense participaron ayer en un homenaje para los tres, presidido por el comandante director, Marcial Gamboa Pérez-Pardo. En su alocución, Gamboa mencionó los años de servicio y dedicación a la Armada de los recién jubilados y también les entregó un obsequio, que les recordará el homenaje recibido ayer.

Por la cámara de Manuel Martínez Sánchez, fotógrafo de la Escuela Naval, han ido pasando, de forma sucesiva desde 1983, diferentes cuadros directivos, muchas promociones de alumnos y también actos castrenses de todo tipo, desde la llegada del Juan Sebastián de Elcano, a las visitas de Sus Majestades los Reyes. Ayer, Martínez Sánchez siguió siendo el encargado de la fotografía del homenaje y también de la ceremonia previa de nombramiento de brigadieres. Cámara en mano, no dejó de sacar fotos desde todos los ángulos, salvo el momento en que le tocó a él estar al otro lado del objetivo y fue otro profesional quien plasmó para el futuro su apretón de manos con el comandante director

Otro de los homenajeados fue José Barreiro Peleteiro, que ha ejercido labores de pintor en la Escuela Naval durante 41 años y también mereció el elogio de Gamboa. La presencia del personal civil en la ceremonia de ayer fue mayor de la habitual. El tercero fue Adolfo Vila Novoa, el único militar, que se jubila con el grado de suboficial mayor músico. Ayer tocó por última vez en la formación con el resto de la orquesta y el batallón de alumnos durante el acto protocolario.

También dedicado a los militares que pasan a la vida civil, pero que ni mucho menos se jubilan, comenzó el jueves en la base de la Brilat un curso apadrinado por el Ministerio de Defensa y la Fundación Instituto Cameral para la Creación y Desarrollo de la Empresa (Incyde) a la que asisten varias decenas de soldados. La primera jornada contó con la presencia de, entre otros, Ricardo Mirón, presidente de la Cámara de Comercio de Pontevedra; José Juan Villegas, director técnico de Incyde; y Antonio V. Fernández, director de proyectos. Esta iniciativa está pensada para facilitar la formación adecuada a los militares para que puedan tener los conocimientos adecuados cuando alcancen la vida civil para montar una microempresa.

El pasado día 14 además del fuerte temporal trajo la suerte a una persona desconocida, que ganó casi 53.000 euros en el sorteo de la Primitiva. La afortunada selló un boleto con dos apuestas para el jueves y otras dos para el sábado en la administración de loterías de la avenida de Reina Victoria. Y le tocó una de 5 más el complementario, para empezar bien el año y reírse de la cuesta de enero, y «de la febrero y de la de marzo», como comentó entre risas la lotera, Carmela Díaz Lorente. La responsable de la administración desconoce la identidad de la persona agraciada con la suerte, en una apuesta hecha automáticamente. Es el primer premio del año en esta administración, que ya dio otros dos de la primitiva. «De momento -comenta Carmela Díaz- solo damos 5 y el complementario, el de seis se resiste. ¡A ver si en la próxima...!»