El peso de la responsabilidad

Andrea Rica

PONTEVEDRA

Los dos combates de cuartos de final que perdieron los representantes gallegos -Sabela había caído ya en primera ronda- acabaron de igual forma, con un punto en el último segundo después de que tanto José como Borja llevaran el peso del combate y fueran por delante durante gran parte del mismo. Creo que en ambos casos ese arma de doble filo que supone jugar en casa fue su peor enemigo. Los dos se vieron peleando en casa, ante sus familiares y amigos y casi con la medalla colgada del cuello. Y ahí pienso que les pesó la responsabilidad.

Muchas veces sucede en taekuondo que combates que tienes casi arreglados se te complican por caer en el error de querer conservar. Inconscientemente te da miedo perder aquello que crees que tienes en la mano y eso se convierte en un obstáculo que resulta infranqueable.

En esos momentos finales del combate, en el último asalto, es cuando más falta hace la concentración y no es fácil mantenerla. Particularmente creo que en esos instantes hay que seguir con el planteamiento inicial del combate. No se puede ir uno atrás, porque das opción al rival a que vaya hacia delante. Soy de los que piensan que la mejor defensa es un buen ataque. Pero, claro, una cosa es la teoría y otra la práctica. A mí también me ha pasado de perder combates o estar a punto de perderlos por este motivo.

Pero para eso están también las derrotas. Ellos son jóvenes y seguro que aprenden de cara al futuro.