Los proyectos de la circunvalación tardarán aún otros seis meses más

A. Castroverde

PONTEVEDRA

El diseño final de la circunvalación de Pontevedra, un proyecto que lleva en cartel con distintas configuraciones desde los años 90, tardará aún seis meses más. Este plazo se infiere de una respuesta parlamentaria dada ayer por Fomento a la diputada pontevedresa Olaia Fernández Davila y que deja claro que los documentos técnicos no estarán disponibles hasta marzo del 2010.

La premura de plazos pone ahora en peligro el objetivo de contratar los dos primeros tramos de la circunvalación, entre Vilaboa y A Ermida (carretera de Ponte Caldelas) y entre A Ermida y Pilarteiros (carretera de Campo Lameiro), a lo largo del próximo año 2010. Según el informe del ministerio, la redacción de los proyectos de los dos tramos fue contratada a mediados del pasado mes de marzo con un plazo de 12 meses para elaborar el documento técnico.

Serán precisos en consecuencia otros seis meses para que ambos proyectos estén sobre la mesa de los ingenieros de Fomento. Pero, a partir de ese momento (marzo del 2010), deberá iniciarse un largo proceso técnico y administrativo antes de culminar la contratación. En concreto, será precisa la aprobación técnica de los proyectos por Fomento, la autorización del Consejo de Ministros para licitar las obras, el anuncio en varios boletines oficiales, la presentación de propuestas para ejecutar las obras por parte de las empresas, la selección técnica de la firma elegida y la firma del contrato.

Todo este largo camino técnico-administrativo hace altamente improbable que la contratación pueda culminar en el año 2010, si bien para entonces podrían estar ya realizados algunos de los trámites que es preciso afrontar.

El tramo comprendido entre Vilaboa (cerca de Cacheiro) hasta A Ermida tiene una longitud de 6,2 kilómetros y fue encargado a TRN, Ingeniería y Planificación de Infraestructuras SA. Tendrá que coordinarse con el tramo Vilaboa-Soutomaior de la A-57 y con la futura autovía a Vigo.

El trayecto entre A Ermida y Pilarteiros tiene una longitud de 5 kilómetros. Conectará en el futuro con la prolongación de la A-57, que debe enlazar a su vez con la autopista AP-9 y con las autovías de Sanxenxo y Vilagarcía, esta última a construir por la Xunta en los próximos años.