No cabe duda. Poio ha apostado definitivamente por la gastronomía, y más concretamente, por el tapeo. Los últimos meses, han abierto en la margen derecha de la ría de Pontevedra un nutrido número de establecimientos de hostelería que, no solo aúnan tradición e innovación, sino que también se decantan por ofrecer joyas culinarias en formato de ración y tapa.
El último establecimiento en sumarse a esta nómina tiene un nombra de los más evocador: Detapeo. El pasado viernes por la tarde, el local abrió sus puertas en lo que durante muchos años había sido el Cristhián, en la avenida de Andurique, al paso de la PO-308. Al frente del mismo, una matrimonio con amplia experiencia entre los fogones. No en vano, Lucia Buceta Pérez acumula diecisiete años dedicada a estos menesteres, mientras que Modesto Abal Barreiro ha hecho lo propio a lo largo de catorce años. Al pie de la barra, Lucia señala que la decisión de abrir este negocio fue porque «llevamos toda la vida dedicados a la hostelería y lo echábamos de menos». Y es que, sus rostros son muy conocidos en Poio, municipio en el que en los últimos años habían regentado una conocida frutería.
Pasada la prueba de fuego de la inauguración, el dictamen del matrimonio no puede ser más que positivo: «Ha tenido una acogida muy buena», reseña Lucia Buceta, quien, entre risas y con cierto tono de orgullo, no duda en asegurar que «hemos tenido buena vista».
Pero, ¿qué puede esperar el cliente del Detapeo? En este punto, la impulsora de este negocio no duda en destacar una serie de platos que, en breve, esperan que se conviertan en la seña de identidad y el espíritu de este establecimiento. Es el caso de la richada, una apuesta que combina carne de ternera -«de primera calidad», acota Modesto Abal- frita, pimientos y patatas, o los huevos rotos, y sin olvidar la tortilla campesina, que combina los huevos, las patatas y la cebolla con chorizo y pimientos. Otro de los puntos fuertes son los postres, «todos ellos caseros», concluye Lucia.
También la repostería es una de los puntales de otro de los locales que han echado a andar recientemente. Prácticamente coincidiendo con el verano, O Abeiro comenzó su aventura en el Camiño da Serpe, en Raxó, a escasa distancia del restaurante de Pepe Vieira. En su caso, la leche frita y el pastel de chocolate con frutas del bosque comparten espacio con verdaderas joyas culinarias, esos pimientos del piquillo rellenos de centolla o el bienmesabe andaluz. Pero no solo de tapeo vive O Abeiro, sus carnes, pescados y mariscos merecen un sobresaliente, mientras que de notable cabe calificar la muy buena selección de tintos y blancos que se recoge en la carta.
A escasos kilómetros, en pleno puerto de Combarro, se ubica el BlablaBla. Dicen los especialistas en lo que a gastronomía se refiere que su empanada de maíz es inigualable, mientras que son muchos los que no dudan en lanzar loas hacia sus pizzas. Lo dicho, el secreto está en la masa... ¿O en los ingredientes?