El Concello de Pontevedra y el denominado «sector crítico» del parque de bomberos de Pontevedra pueden haber sellado la paz después de muchos meses de conflicto, aunque parece que ambas partes quieren pasar de puntillas sobre el asunto. Tan es así, que el acuerdo alcanzado a finales del pasado mes de junio no trascendió hasta ayer y lo hizo de forma casi anecdótica en una rueda de prensa convocada por el concejal de Personal, José Antonio García Lores, para dar cuenta de otro acuerdo suscrito con las cuatro centrales sindicales del Concello relativo a las condiciones de trabajo de los funcionarios.
En lo que se refiere a los bomberos, el conflicto parece haberse cerrado dando la razón a las quejas de los trabajadores, que han protagonizado numerosas protestas denunciando que la ciudad se encuentra en situación de inseguridad por la escasa dotación del parque. El acuerdo dado a conocer ayer por García Lores concreta que se establecerá «un mínimo de sete persoas por turno de garda, có obxectivo de chegar a medio prazo a oito bomberos en cada turno, có que poderían cubrirse dous sinistros simultáneos con plenas garantías». Ahora, en cada guardia hay cuatro o cinco efectivos. La ampliación de los turnos no se concretará, no obstante, hasta que se cubran las doce plazas nuevas de bombero-conductor que este mismo mes aprobó el Concello y cuya convocatoria oficial está solo pendiente de su publicación en el Boletín Oficial de Pontevedra.
Cuadro de guardias
El acuerdo implica otras cuestiones como la mejora de las infraestructuras del parque -se estudiará la posibilidad de dotar al mismo de una torre de entrenamiento-, la regulación del uso de equipos de protección individual o la redistribución del cuadro de guardias y refuerzos, así como otras cuestiones de carácter administrativo, como la retribución de un complemento específico o la constitución de una junta de mandos que coordinará toda la actividad en el parque.
García Lores aseguró que «no fondo do conflicto estaba a escasez de persoal», algo que viene a dar la razón a los bomberos críticos pero reiteradamente se negó desde la concejalía de Seguridade Cidadá mientras estuvo a su frente Guillerme Vázquez. Según García Lores, en el acuerdo participó el sustituto de este, Demetrio Gómez Junquera.
Aprobado en asamblea
Por su parte, fuentes sindicales cercanas al «sector crítico» confirmaron la existencia del acuerdo hecho público por el edil de Persoal. Los términos del mismo -cuya autoría los sindicatos atribuyen principalmente al director xeral de Disciplina e Policía Administrativa, Manuel Torres, que desde mediados de mayo ejerce la jefatura del cuerpo- habrían sido aprobados a finales de julio por la asamblea del parque de bomberos, poniendo fin así al largo conflicto. No obstante, las mismas fuentes subrayaron que el «sector crítico» desconoce si Demetrio Gómez ha autorizado también el acuerdo. En este sentido, García Lores confirmó ayer que su compañero de corporación está al tanto, si bien confirmó que «este conflicto xenerou percepcións internas diferentes» por parte de los dos socios de gobierno.
Precisamente por ello, los bomberos críticos también quieren, antes de dar por cerrado definitivamente el conflicto, conocer la opinión del alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, cuando regrese a sus responsabilidades tras su baja por enfermedad. Porque los bomberos siguen reprochando a Lores que no les haya recibido en dos años.