La vieja aspiración municipal de enterrar en la medida de lo posible el cableado en el centro histórico puede estar más cerca de materializarse tras una reunión que ayer mantuvo la alcaldesa en funciones, Teresa Casal, con responsables de Telefónica. Según informaron fuentes municipales, el director territorial de la compañía para Galicia y Asturias, Ignacio Aller García, manifestó a la alcaldesa el «compromiso firme» de Telefónica para enterrar el cableado «como medida de apoyo a la puesta en valor de la zona monumental pontevedresa».
El principio de acuerdo ha de materializarse en la firma de un convenio de colaboración, ya que el representante de Telefónica hizo ver a la responsable municipal que asumir el soterramiento «es un gasto importante para la compañía, que sin embargo no reporta rentabilidad económica alguna». Por ello pidió la adopción de medidas que permitan dar servicio inmediato, una vez que se entierren los cables, a todos los abonados que ahora reciben el servicio de telefonía «a través de cables y acometidas que entran en las viviendas por huecos o ventanas».
Es decir, que el Concello tendría que encargarse del paso público-privado que supone la entrada de la línea telefónica en los edificios -desde la canalización que ejecute la compañía hasta los inmuebles-, así como los cambios que sean necesarios en el cableado de las instalaciones comunes de cada edificio. Unos gastos que, en principio, estaría dispuesto a asumir el Concello. En cuanto a los usuarios, Teresa Casal recordó que está en tramitación la solicitud de declaración del Área de Rehabilitación del Centro Histórico, figura que posibilitará la concesión de ayudas para los propietarios de inmuebles que quieran adaptar sus instalaciones interiores.
El soterramiento del cableado afectaría a todas las calles que ya disponen de canalización subterránea gracias las obras de reforma urbana llevadas a cabo en los últimos años. Según los cálculos municipales, aproximadamente el 60% del total.