El recinto ferial de Fexdega albergó durante dos años la famosa feria del sector, a la que acudieron miles de visitantes, estrellas del porno, productores y empresas de este ramo
12 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Hubo un tiempo en el que Vilagarcía se codeaba con capitales europeas como Lisboa o Bruselas y con ciudades del corte de Barcelona. No era -lógicamente- ni por población, ni por extensión geográfica, era porque a orillas de la ría de Arousa se celebraba Seda, el Salón Erótico Del Atlántico. Hasta aquí llegaban profesionales del sector, estrellas internacionales, productores de cine y sobre todo y ante todo, gente, mucha gente ávida de asistir a un evento tan poco habitual pero a la vez tan atrayente.
El salón erótico de Vilagarcía caló pronto en la ciudad, en la comarca y también en toda Galicia. Se propagó la voz y desembarcaban durante los días de la feria muchos curiosos cargados de tecnología punta para inmortalizar momentos que no se han vuelto a repetir.
A día de hoy, son muchos los que se siguen lamentando de la pérdida de una cita así. El testigo fue recogido por otras localidades, pero lo cierto es que ya nunca fue lo mismo. Así, A Coruña y Lugo, este año, contaron en su oferta con sendos festivales de esta temática, a pesar de presentar diferencias sustanciales.
Fuera de Galicia, no corren tampoco buenos tiempos para este tipo de mercados. Mientras el FICEB -el Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona- pasó a perder su carácter anual para posponerse hasta 2010, el resto de pequeñas mecas de esta industria ha ido despidiendo paulatinamente su peso específico en el mercado ante la falta de inyecciones monetarias.
La crisis, los menguantes rendimientos económicos y las pegas que se han ido encontrando en las diferentes localizaciones en las que han puesto sus tentáculos los protagonistas de estas ferias eróticas -y también pornográficas- han ido dilapidando, poco a poco, la existencia de estos eventos.
En Vilagarcía desapareció de la lista de ferias de Fexdega tras profundos cambios en el organigrama directivo de la empresa responsable. Estos cambios desembocaron en la venta de la firma y el cambio de manos extinguió una forma de entender las ferias sectoriales. Seda tan solo llenó portadas en 2006 y 2007, ya que en 2008, el operador Planner-Proceltha informaba de que no reeditaría una feria que «depende única y exclusivamente de los ingresos de taquilla».
Sin embargo, el seguimiento social había sido extraordinario y hasta el Concello de Vilagarcía había realizado una encuestas en la que el 70% de los preguntados se había declarado a favor de esta cita.
Evita de Luna y Conrad Son
Dos de los nombres propios con los que contó Seda fueron el del productor y alma mater del proyecto, Conrad Son, y el de la imagen del festival, Evita de Luna. Actualmente siguen trabajando juntos aunque se han centrado en los eventos de Cataluña. «Ahora hacemos espectáculos, fiestas, festivales y hasta programas de televisión, aunque en un ámbito más reducido», destaca la estrella erótica, de Luna, quien recuerda a Seda como «una experiencia realmente sorprendente porque en ningún momento se podía esperar que en Vilagarcía la gente fuese a acoger el evento tan bien». Evita reconoce que «fue una pena» el precipitado final que tuvo el festival.
Conrad Son, por su parte, entiende que su papel a orillas de la ría arousana fue «correcto en todo momento» y que esta feria temática tuvo «más gente y más calidad que la que se hizo posteriormente en A Coruña», entre otras cosas porque «la sensibilidad con la mujer fue siempre prioritaria en Seda». El productor defiende que «un festival erótico pequeño no tiene que ser cutre, de hecho este no lo fue».
Finalmente, analiza el actual momento del mercado insistiendo en la idea de que «en España nunca ha habido marcas potentes, con dinero para invertir y por eso las ferias dejan de existir, entre otras cosas porque no deja de ser un negocio arriesgado».
Sea como fuere, Seda ha dejado un buen sabor de boca. La expectación se vio truncada de repente, sin previo aviso, y lo cierto es que la decisión no ha sentado bien. Ese hueco no ha sido cubierto y no parece previsible -por lo menos a corto plazo- que este mercado vuelva a satisfacer la demanda existente.
Miles de personas acudían a la llamada del morbo, del erotismo, de verse frente a frente con estrellas del papel cuché y de las cintas más demandadas en los circuitos especializados. Ahora solo quedan algunas portadas y muchas fotos de la propia Evita de Luna, pero también de sus compañeras de Seda Vilagarcía como Lena Gasol, María Belluci, Dora Venter o Leticia Bruni.
Actualmente los que quieren estar a la última en las novedades de la industria tienen que acudir a otras plataformas y otro tipo de puestas en escena. Ni artilugios, ni vídeos subidos al YouTube -que siguen vigentes en la actualidad- ni contactos directos con las estrellas, ni gastronomía erótica, ni tampoco juguetes y novedades venidos de otros lugares. El Salón Erótico Del Atlántico dejó huérfanos a muchos en Vilagarcía. Desde el otro lado, es decir, desde lo más alto del escenario o desde la cima de la barra del streap-tease, Seda también dejó su impronta. ¿Alguien se atreve a coger el testigo?.