Y es que no se puede poner en duda que el matrimonio entre la cocina de autor y las latas de conservas sea posible. Ayer mismo un grupo de periodistas afortunados fuimos invitados por el cocinero Pepe Solla, propietario del prestigioso restaurante Casa Solla en Poio, y Nely Concheiro, dueña de la firma conservera Hijos de Ramón Peña, a una degustación de exquisitos pinchos elaborados con materia prima del mar enlatada. Los contenidos de las conservas, presentados en magníficas latas negras, han sido objeto de inspiración y puesta en escena gastronómica por uno de los cocineros gallegos y españoles más prestigiosos en la actualidad, poseedor de una estrella Michelín. Con bolígrafo y libreta emano, un pequeño grupo de periodistas, actuamos como clientes privilegiados al ser los primeros en disfrutar en la provincia pontevedresa de la fusión entre conservas y alta cocina. Un completo desfile de sabores, texturas y colores se abre al paladar. En total son seis los platos (aperitivos mejor dicho) en los que las conservan son las protagonistas.
Pasarela de aperitivos. El primero de los platos ofrecidos se trató de un gazpacho de berberecho con cereza. Presentado en vaso de chupito y en el que destacaba la mezcla de sabores dulces y salados. Un «falso tartar de aguja» que consistía básicamente en aguja desmigada con cebolleta, alcaparra, pepinillo, aderezado todo ello con aceite de sésamo y vinagre fue un nada desmerecedor segundo, al que siguieron platos que tuvieron como protagonistas a las sardinas, complementadas con paz de maíz y queso, mejillones escabechados y centolla revestida en tomate cherry. Todos los platos ofrecen sabores muy suaves y muy sutiles, en los que ningún sabor predomina sobre el resto, llegando todos ellos a la perfecta armonía en el paladar. Como siempre, hubo discrepancias de opinión sobre cual era el mejor de los platos. Al igual que el fútbol, los comensales se dividían entre dos bandos: aquellos que apostaban por la sardinilla con pan de maíz y los partidarios de la «ensalada de bocado» hecha con centolla y tomate. La propia Nely Concheira quedaba sorprendida con el resultado de los platos. Los propios comensales llegaron a realizar sugerencias y recomendaciones sobre los platos a Pepe Solla. Los clientes pudieron comprobar el resultado de la alianza desde la misma tarde de ayer. Los aperitivos se ofrecen gratuitamente al comer en Casa Solla.
La firma Ramón Peña es líder en el mercado en este tipo de conservas. Sus estrellas son los berberechos, mejillones y sardinas, aunque las almejas, los erizos y los centollos también se han hecho un hueco en las cartas y despensas. Estas conservas consideradas materia prima de excelente calidad son el resultado de un laborioso trabajo de elaboración, ya que todo se selecciona a mano.