El control de gálibo de Alba se abrió ayer por la mañana con algunos incidentes. Al poco de ponerse en marcha, un bus de transporte de viajeros golpeó con su parte superior en el control y rozó parte de la carrocería. Además, algunos camiones pegaron también en el dispositivo.
Personas que observaron durante algún tiempo el funcionamiento del control de gálibo en la carretera autonómica PO-225 indicaron que se había desprendido incluso algún material metálico. Más de un conductor no ocultó su enfado ante la situación. En algún caso comentaban que tenían medido el paso bajo la vía del tren y que podían transitar sin problemas bajo la misma, pero no bajo el control instalado ayer.
Hoy pueden plantearse nuevos e importantes problemas ya que los camiones van a tener dificultades para el acceso al matadero municipal de Pontevedra. Profesionales relacionados con el sector indicaron que los camiones frigoríficos miden en muchas ocasiones cuatro metros (frente a los 3,40 del gálibo) y que, tal como se instaló el dispositivo, estos vehículos no podrán llegar hasta la pista de entrada al matadero, situada junto al puente del tren.
Hasta ahora, los camiones que accedían a estas instalaciones estaban ya avisados del problema y entraban desde la carretera de Vilagarcía PO-531. De esa forma, esquivaban el problema del puente de 3,40 existente bajo la vía del tren. Pero, en el futuro, tendrán que pasar el control previo de gálibo situado a esa misma altura, instalado ayer entre la carretera de Vilagarcía y el puente. El problema podría afectar no solo a los frigoríficos sino a otros transportes, como los de los cerdos, en camiones que alcanzan los cuatro metros. «Como non saltemos a autopista non vexo outra solución», ironizó ayer una de las personas conocedoras del problema.
Los camiones que no superen el control de gálibo se verán obligados a dar la vuelta en alguna de las pistas cercanas. Luego, tendrán que dar un rodeo por Pontevedra o Barro ya que no hay otro enlace intermedio para que el tráfico pesado pueda pasar de la carretera de Santiago a la de Vilagarcía.