«Las aventuras del Barón Munchaussen»

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

22 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Todos los espectáculos celebrados en Pontevedra a cargo del Teatro Negro de Praga nunca dejan de sorprendernos. Siempre nos deslumbra la magia de este teatro sin palabras en el que, sobre fondo negro, actúan las fluorescentes figuras de unos personajes, animales u objetos, dando vida a historias novelescas o extraídas de la literatura juvenil e infantil, presentándolos de forma mágica a mayores y pequeños, donde la fantasía nos hace soñar, nos rejuvenece, nos hace sentir mejores, más humanos, alegres, felices? y el espectador sale del teatro con la sonrisa dibujada en los labios y con el espíritu inflamado de alegría.

Si visitamos la ciudad de Praga, uno de los espectáculos más característicos que podemos presenciar en alguno de sus locales permanentes es una representación de su famoso Teatro Negro. Este tipo de teatro tiene sus orígenes en la antigua China de donde pasó a Japón y, posteriormente, se extendió a Europa, enraizándose de manera especial en la República Checa, en cuya capital se desarrolló y revitalizó de tal forma que, en la actualidad, tiene en Praga su denominación de origen.

Una vez más y de la mano de Caixanova, el Teatro Negro de Praga se presentó al público pontevedrés con el espectacular montaje de Las aventuras del Barón Munchaussen: fantasioso personaje mitad loco y mitad soñador que induce al público a seguirle en sus divertidas aventuras.

Bajo la dirección escénica de Pavel Marek, la obra contó con varios actores en directo, amén del empleo de filmaciones mezcladas con estas actuaciones y los clásicos artistas en negro dando animación a objetos, animales, etc. Un multivisual con el empleo de trucos, efectos, animación, magia (como el paso de la tortuga marina)? empleando la máquina voladora para conseguir planos sorprendentes donde la ficción se mezcla con la realidad, donde las impresiones ópticas hacen que el público haga flotar su imaginación por todo el escenario y disfrutar con las aventuras en las profundidades del mar, el vuelo sobre una bala de cañón, la visita a la Luna, luchas con alfanjes en las proximidades del harén o las exóticas danzas de las bailarinas del sultán.

Una verdadera fusión de diversas artes. Así, en el espectáculo y con elevado nivel de refinamiento y coordinación sumamos luz, sonido, música, teatro, mimo, danza, cine y coloridos accesorios, todo ello ha coadyuvado al mundo de la fantasía y de los sueños, cautivando a la audiencia. El grupo ha enriquecido la técnica del teatro negro con un sistema de vuelo y con el uso de películas animadas sobre el escenario, empleando diferentes formatos.

Entre los principales intérpretes que intervienen visiblemente ante el público citemos a Pavel Marek en el papel del Barón de Munchaussen, aparte de ser el responsable de la dirección escénica de la obra; Martín Kalous, como el estirado médico de la casa de salud y luego compañero de aventuras del Barón; Bara Leierova, en el papel de la Condesa; Jakub Leier, como el orondo Sultán Suleimán y Jan Kuzelka en los roles de el loco y el eunuco vigilante del harén. Y además, diversos artistas en negro (es decir: los no visibles), fundamentales en este tipo de teatro y la voz en off de Francisco Plaza, como narrador.

Todos ellos, junto al equipo técnico, han constituido un espectáculo de 79 minutos de duración (divididos en dos partes), siempre sorprendente y cautivador, apto para todas las edades.