Cantodarea exige la reparación de un edificio en mal estado

PONTEVEDRA

El penoso estado de la fachada de un edificio en la calle Calvo Sotelo, muy cerca de la plaza del antiguo mercado de Cantodarea, ha agotado la paciencia de los vecinos, que exigen su rehabilitación o su derribo. Los vecinos colocaron el pasado fin de semana dos pancartas para incidir en el riesgo que supone, desde su punto de vista, el polémico inmueble. En las pancartas se puede leer: Este edificio es un peligro y ¿Dónde está el concejal de Urbanismo?. Para los afectados, la situación es preocupante, porque cada cierto tiempo se desprenden elementos de la fachada y tejas, que al precipitarse sobre la calzada y la la acera implican riesgos a la integridad física de los viandantes.

En este sentido, la Policía Local de Marín ha precintado la acera y las plazas de aparcamiento inmediatas, como medida de precaución para evitar posibles desgracias. Esta medida no satisface a los vecinos, que la consideran insuficiente y reivindicaron con las pancartas que se ponga fin a este peligro.

Por su parte, el concejal de Urbanismo, el nacionalista Xosé María Vilaboa, explicó ayer que el problema no es nuevo y que el Concello ha estado haciendo un seguimiento del caso. Precisó que una de las dificultades más grandes en el asunto del edificio de Calvo Sotelo fue localizar a su propietario, ya que no viven en Marín.

Sin embargo, el Concello sí ha abierto un expediente en el que se requiere al dueño del inmueble que proceda a su rehabilitación. Además, en la orden municipal se demanda también la retirada de todos los elementos que estén en la fachada y que se encuentren en riesgo de caer a la vía pública.

Declaración de ruina

Asimismo, Xosé María Vilaboa añadió que los técnicos municipales están elaborando un informe para valorar la posibilidad de iniciar un proceso de declaración de ruina. No obstante, este paso retrasaría bastante el adecentamiento de la fachada, porque es mucho más complicado desde el punto de vista administrativo. El edil de Urbanismo confía en que los propietarios procedan a atender el requerimiento del Concello y adecentar la fachada a Calvo Sotelo, como forma más rápida y fácil de poner fin a este conflicto.

Por otra parte, el gobierno local mantiene su intención de hacer cumplir el reglamento de ornato. Esta medida supondrá la revisión de oficio del estado de las calles del centro urbano. En aquellos casos en que se encuentren edificios seriamente deteriorados y que se incumpla claramente la ordenanza municipal, se abrirá un expediente. Si los dueños insisten en rechazar atender a las peticiones de adecentar sus casas, el Concello se hará cargo del vallado, tapiado y cierre de los edificios, como se hará en breve en un inmueble en la calle Serafín Tobío.