Un refugio insular de plantas raras

PONTEVEDRA

Enclaves como Ons, Cíes y Sálvora se han convertido en los últimos reductos de algunas especies vegetales escasas en Europa o incluso únicas en las islas gallegas

08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una xesta con nombre científico Cytisus insularis, que puede alcanzar los dos metros de altura y tiene flores amarillas, es la especie más distintiva de las plantas más raras que han encontrado un refugio en islas como Ons. A simple vista no parece nada espectacular, pero el interés de esta especie reside en su hábitat. Galicia es el único lugar de la Tierra donde crece y aún aquí lo hace en pocos sitios.

Se trata de una especie que está presente sobre todo en la isla buenense y en menor medida en Vionta, cerca de Sálvora, a la entrada de la ría de Arousa. Un equipo científico, dirigido por el profesor Santiago Ortiz, de la Universidad compostelana, realiza un seguimiento de la situación de esta planta en el litoral gallego desde hace años y resalta la importancia que tiene el Parque Nacional, sobre todo Ons, en relación con esta especie endémica gallega. Ortiz incidió en que aparte de Vionta y Ons, su equipo solo ha documentado un ejemplar en Sálvora -una presencia casi anecdótica- y con hibridación en las playas de Vilariño y Liméns en Cangas.

Peligros de la hibridación

Esta xesta es precisamente una especie muy sensible a la hibridación. Su contacto con otras plantas similares supone una amenaza para que mantenga su identidad. En el continente está en clara regresión por la mezcla con xestas similares, y tal y como está la situación actual, Ons es su principal bastión a la hora de sobrevivir.

El mayor riesgo para la población de esta planta en la isla buenense se encuentra en el entorno de Curro. Junto a las casas de Ons crece el Cytisus striatus, otra xesta que hibrida fácilmente con la joya de la corona del reino vegetal de Illas Atlánticas. La solución de los científicos pasa por erradicar la población de la planta competidora como única forma de mantener la singularidad de la xesta más original de la costa gallega.

Distribución reducida

Además de Santiago Ortiz, el equipo científico que hace el seguimiento de las plantas más extrañas y escasas del Parque Nacional lo completan otro profesor universitario, Juan Rodríguez Oubiña, y los doctorandos Rodrigo Carbajal y Miguel Serrano.

Otra de las especies sobre las que trabajan es la Linaria arenaria. Esta es una planta cuya distribución es también muy sorprendente para los neófitos en la materia: Francia, Arousa, Ons y Cíes. Ortiz precisó: «Trátase dun endemismo anual, que ten un período de vida dun ano, morre e volve a saír ao ano seguinte». Esta especie es bastante abundante en las islas de las Rías Baixas, pero su población es «moi sensible».

Uno de los objetivos de este estudio y seguimiento de la flora de Illas Atlánticas se basa en la conservación de las especies y en la propuesta de medidas que garanticen su futuro. En el caso de la Linaria arenaria, Ortiz explicó que es un vegetal que crece en la arena de las playas. El pisoteo incontrolado puede ponerlas en peligro o cualquier «movemento desafortunado» de la Administración. Este equipo científico asesora al Parque Nacional sobre las acciones más destacadas para su preservación. En la actualidad, en la isla de Ons, la Linaria arenaria se encuentra en un estado aceptable de salud. La población de esta planta en la isla principal de las islas Cíes es pequeña y también hay algunos ejemplares en Sálvora.

Regresión poblacional

Una tercera especie de interés es la Rumex rupestris. Esta es una planta perenne de hasta 80 centímetros de alto. Está en peligro de extinción en su hábitat natural, que comprende puntos de Gran Bretaña, Francia y Galicia. En nuestra comunidad vive en pequeñas poblaciones que se encuentran distribuidas por toda Galicia, desde el norte de Ferrol hasta Nigrán. En el ámbito del parque vive en los acantilados costeros y arenales de Ons. La mayor parte de sus poblaciones no superan los sesenta individuos reproductores. De hecho, en la parte continental de la provincia de Pontevedra se halla en franca regresión. Aún así la comunidad gallega contiene las mejores poblaciones europeas de esta especie tan rara de planta.

La hibridación es nuevamente el mayor riesgo para su supervivencia. Otra planta similar, la Rumex conglomeratus, la hibrida y desplaza los ejemplares puros cada vez en mayor número. Otro factor negativo al que ha tenido que hacer frente esta especie es el impacto del vertido de fuel del Prestige, tanto directamente como por su destrucción en el desempeño de tareas de limpieza.

Los trabajos desarrollados por el equipo de Ortiz han servido para identificar sus poblaciones y advertir de las amenazas que tienen que superarse si se quiere que cualquiera de estas tres especies de planta escasas o raras pueda ser conocida in situ por generaciones futuras.