No saldrá ni un euro más de las arcas provinciales a las del Concello de Pontevedra hasta que se resuelva la deuda de las obras del estadio de Pasarón. Ayer la Diputación provincial decidió condicionar la concesión de una subvención de 60.000 euros al Ayuntamiento a que la administración local liquide la deuda que mantiene por la reforma del campo de fútbol de Pasarón.
El perjuicio inmediato será para el Pazo da Cultura, que se iba a beneficiar de una ayuda de la Diputación por importe de esos 60.000 euros. La suma es mínima si se compara con la deuda que ha generado el bloqueo de la subvención: 2,8 millones de euros.
José Manuel Figueroa, vicepresidente de la Diputación, anunció ayer la medida, que se extenderá a todas las subvenciones a las que opte el Concello de Pontevedra. Aunque sean concedidas, su pago no se hará efectivo mientras la deuda siga sin saldarse. Figueroa recordó que el Ayuntamiento le debe las certificaciones de obra desde la 11 hasta la 20, «o que fai un total de 2.869.002 euros».
Conflicto desde hace meses
El conflicto enfrenta a ambas instituciones desde hace meses. El origen está en el sistema con el que se está haciendo la obra del estadio. La Diputación asumió la contratación de los trabajos, por lo que debe pagar a la empresa que los está haciendo.
El Concello, por su parte, debía asumir el pago de la obra. En septiembre, una reunión entre Diputación y gobierno municipal fijó que los pagos de las obras se haría una vez se remitiesen las certificaciones de las obras realizadas.
Pero desde entonces, el gobierno que preside Miguel Anxo Fernández Lores sigue sin liberar el pago. Desde el Concello sostienen que se ha ordenado el pago, pero que los técnicos continúan revisando las certificaciones remitidas.
Figueroa subrayó que todos los ayuntamientos tienen que estar al corriente de los pagos con la Diputación si quieren obtener nuevas subvenciones y «nós debemos ter a máxima seguridade neste tipo de temas e máis nunha época como esta», dijo el vicepresidente en referencia a la crisis económica. «Esto é unha falta total de compromiso», insistió antes de recordar que la empresa constructora del estadio les está exigiendo que se paguen las facturas. «A Deputación está adiantando os pagos, pero non podemos facelo permanentemente», dijo. De hecho, la situación está generando problemas de intervención en las arcas provinciales.