Todos los dardos contra Louzán

PONTEVEDRA

El presidente del PP, sin casi actos públicos desde el anuncio de la moción de Mos, es el objetivo a batir por los socialistas, que le colocan como instigador de la medida

14 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Moción de censura en Mos. La noticia política de la semana. En realidad de las últimas semanas desde que el pasado 28 de noviembre saltase a la actualidad la intención, consumada el pasado viernes finalmente, de Nidia Arévalo de hacerse con la alcaldía de Mos de la mano del tránsfuga socialista Gerardo Alonso.

La noticia le estalló públicamente al presidente provincial del PP ese mismo día por la mañana a las puertas de un pleno. Públicamente. Porque aunque la tesis oficial en el Partido Popular es que la de Mos es una decisión unilateral de Nidia Arévalo, su grupo municipal y el tránsfuga, el PSOE apunta directamente a Rafael Louzán como promotor de la iniciativa.

El primer dardo lo lanzó Modesto Pose, secretario provincial del PSOE: suspensión fulminante de cualquier negociación de los socialistas en la que figure como interlocutor Rafael Louzán. Pero en la diana que se ha trazado sobre el presidente de la Diputación han hecho blanco no solo desde Pontevedra, sino también desde Santiago y Madrid. Xaquín Fernández Leiceaga apunta desde la capital de Galicia que el presidente del PP de Pontevedra ha sido el «artífice» de la operación, que ha calificado de provocación del Partido Popular.

Entretanto, poco se le ha oído a Rafael Louzán en su defensa. De hecho, tras apadrinar veladamente la moción el pasado 28 de noviembre durante la sesión plenaria en la Diputación, apenas ha vuelto a tener agenda pública en la institución que preside. Tampoco ha convocado actos desde su condición de presidente provincial del Partido Popular. De hecho, su agenda pública en Pontevedra se agotó la pasada semana. Todas las intervenciones en la institución provincial ante los medios de comunicación se han dejado en manos de los vicepresidentes José juan Durán, Teresa Pedrosa y José Manuel Figueroa. Este último es el único que ha reaccionado ante la iniciativa de Nidia Arévalo. Pero, al igual que Rafael Louzán, ha evitado una desautorización contundente.

El peligro de contextualizar

El discurso de ambos va en la línea de contextualizar la moción de censura en un escenario excepcional. Hablan de que Nidia Arévalo acarició la mayoría absoluta y se quedó a apenas noventa votos del sillón de la alcaldía al que ahora la ha aupado el ex edil socialista Gerardo Alonso.

Pero ni Louzán ni José Manuel Figueroa están en los órganos de decisión del Partido Popular donde se decidirá si los miembros del grupo municipal del PP en Mos serán expulsados del partido, tal y como reclaman desde el PSOE blandiendo el pacto antitransfuguismo.

De momento, lo que se activará de manera urgente es la comisión parlamentaria de ese pacto, que se reunirá el día 17. Los socialistas formularán la declaración de tránsfugas para todos los concejales impulsores de la moción. De ser así, la consecuencia sería su expulsión del Partido Popular.

Pero aunque todo ello situará al presidente provincial como espectador desde la barrera, los socialistas quieren continuar afinando puntería y haciendo diana en Rafael Louzán.

Una pronunciación pública

El portavoz del PSOE en la Diputación, Emilio Iglesias, aguarda la reunión de la comisión de seguimiento del pacto antitransfuguismo como agua de mayo. Porque de la decisión que tome el PP depende también situar en un aprieto a Rafael Louzán ante los suyos. Los socialistas buscan una pronunciación pública de la Diputación de Pontevedra que obligue a los diputados populares, con Rafael Louzán a la cabeza, a ratificar el pacto antitransfuguismo que ya fue aprobado por la Diputación después de que PP y PSOE consensuasen reducir las ventajas de las que gozaban los tránsfugas y avanzar en su aislamiento político.

Las actas de la sesión de septiembre del año 2000, atestiguan que la Diputación de Pontevedra apoyó el pacto antitransfuguismo. El tema se abordará de nuevo en el próximo pleno de la Diputación y la cúpula gallega y nacional del Partido Popular puede abonarle el terreno a Rafael Louzán o sembrárselo de espinas. Una decisión contundente contra Nidia Arévalo obligaría a los populares en la Diputación a un gesto similar, una desautorización clara de la moción de censura y un rechazo a las operaciones políticas mediante el cambio en las siglas. De momento, el presidente del Partido Popular en Galicia, Alberto Núñez Feijoo avanzó esta semana, antes de la moción, que no le temblaría el pulso a la hora de tomar decisiones. Y los socialistas esperan ansiosos que estas sitúen a Rafael Louzán en el centro de la diana.