La Axencia Urbanística, dependiente de la Consellería de Política Territorial, autorizó la reforma parcial de las cubiertas del edificio denominado Niño Corvo, situado en Can do Penedo, en el barrio buenense de A Banda do Río. El permiso obtenido por los vecinos pone fin a una espera que arrastran desde hace más de un año. La polémica entre la Xunta y los propietarios de esta comunidad, que comprende los números del 56 al 62 de la avenida de Montero Ríos, surgió hace varios meses. Se debió al temor de que no se les permitiese acometer las obras de reforma de las cubiertas del edificio. Los afectados temían un dictamen negativo de la Axencia Urbanística al tenor del contenido de varias conversaciones entre ambas partes hace unos meses. Las consecuencias del retraso de estas obras y la lentitud del proceso burocrático se plasmaron en goteras y filtraciones de humedad en los pisos superiores.
Los vecinos solicitaron el permiso para demolición y sustitución del tejado de fibrocemento, colocación de teja cerámica curva y de canalones de aluminio lacado, además de la retirada del entramado de viguetas existentes en la techumbre y que amenazan caerse.
Finalmente, la autorización concedida por el departamento autonómico permitirá la reforma de las cubiertas en la zona de servidumbre de protección del dominio público marítimo terrestre, al amparo de las prescripciones de la Ley de Costas de 1988. La Axencia Urbanística, apelando a la misma legislación, excluye de esta medida la zona del edificio que se encuentra incluida dentro de los seis metros de la zona de servidumbre de tránsito.
Un portavoz vecinal manifestó ayer su satisfacción por la nueva actitud de los responsables de Política Territorial hacia la necesidad de solucionar el problema de las cubiertas del bloque de viviendas. Matizó también que la licencia municipal está garantizada ya que el expediente cuenta con los informes favorables de los servicios jurídicos del Ayuntamiento.
Permiso municipal
En un informe municipal se incidía ya hace meses que el edificio está fuera de ordenación respecto de las normas subsidiarias. Pero en ese mismo documento se añadió que «as obras non comportan incremento do volume edificado» sino que se refieren únicamente a actuaciones «necesarias» para la mejora y conservación del inmueble existente. Costas dio también su visto bueno a la actuación de reforma de las cubiertas.
En el propio expediente de la Axencia Urbanística se admite que la obra fue construida en 1977 con permiso de la Junta de Obras del Puerto, con la precisión de que se debía haber dejado expedito el paso en aquel momento en la servidumbre de tránsito, lo que no pasó.
Es precisamente en este punto en el que se basa el departamento autonómico para matizar la autorización en el sentido de que no se podrá actuar en la cubierta en la zona de tránsito.