El ejemplo dado por la afición del Sporting en Riazor sigue reciente en la mente de Lotina. La derrota o, mejor dicho, la forma en que el Deportivo cayó goleado es una espina clavada que el entrenador vasco desea quitarse cuanto antes. Y en este plan, la afición coruñesa asumirá un papel fundamental. Su rol está claro: llevar en volandas a su equipo como hace quince días los seguidores asturianos hicieron con el suyo. La victoria y la satisfacción general esperan al cabo de noventa minutos.
«Ahora necesitamos un plus, porque ganar nosotros solos al Espanyol va a ser difícil. Necesitamos que la afición siga ahí, cosa que no dudamos, porque queremos dar un salto y tal vez sea el momento. La afición va a ser clave», comentó el preparador blanquiazul, quien no escatimó elogios para su rival, al que dirigió entre el 2004 y el 2006.
Así, Lotina se reencontrará hoy con el que fuera su mano derecha durante su etapa en el equipo barcelonés, Bartolomé Tintín Márquez, quien se convirtió esta temporada en el máximo responsable del banquillo de Montjuich, pero no cree que conocerle sea una ventaja de cara al choque de hoy. «El también me conoce a mí perfectamente, sabe cómo pienso yo, cómo trabajo, el cambio mío es mínimo o ninguno, solo cambian los jugadores, pero yo también le conozco a él y no hay que darle demasiada importancia a ese tema», apuntó.
Baja de De la Peña
Más trascendente parece, en opinión de Lotina, la baja de Iván de la Peña, una ausencia que el Espanyol podría acusar en el estadio coruñés por su visión de juego, la genialidad de sus asistencias y su entendimiento con los delanteros, especialmente con Tamudo.
«Sin De la Peña, el Espanyol pierde la personalidad que él da cuando juega. Cuando está bien es un jugador tremendo. Pocas cosas ganas cuando quitas un jugador de esos. Otra cosa es que aparezca otro jugador que lo haga muy bien, pero que falte Iván, de por sí, nunca es bueno para su equipo», señaló.
El Deportivo también tiene una baja importante, la de Julien de Guzmán, pero en principio ha recuperado al central Zé Castro, quien esta semana sufrió un esguince de tobillo y será titular, si en el calentamiento previo al encuentro no se resiente de sus molestias. «La recuperación de Zé Castro ha sido muy importante. Ha entrenado casi con normalidad y lo hemos citado. Los doctores me dicen que de aquí a mañana va a tener tres sesiones de recuperación y vamos a esperar a última hora. Si está en condiciones, jugará», reconoció el técnico.