A pesar de que el verano casi ha terminado, los festejos religiosos y gastronómicos no llegan a su fin en Arousa
08 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La comarca arousana vivió ayer una nueva jornada plagada de celebraciones gastronómicas y religiosas. Porque el hecho de que el verano esté a punto de terminar no parece influir en el calendario de festejos de los municipios de la zona. Ayer, tres localidades estaba de fiesta. En A Illa, los empresarios rindieron homenaje al pulpo. Los vecinos de Meis, en cambio, optaron por servir dos mil raciones de fabada. Y en Cambados los residentes en el barrio de San Tomé participaron en la procesión de la Valvanera. Pero no acaba aquí la lista de fiestas. Vilanova se vestirá de gala esta misma tarde para organizar su original y tradicional carrera de burras.
El buen tiempo permitió ayer que los vecinos de la comarca -y los visitantes que todavía no se han marchado- pudieran elegir el menú dominical sin tener que acercarse a la cocina. En Meis, el recinto del campo de la feria de Mosteiro casi se quedó pequeño para acoger a los amantes de la fabada. Con una dilatada experiencia en la preparación de los callos, la localidad quiere ahora proclamarse reina de la fabada. Y lo está consiguiendo.
Alrededor de la una de la tarde de ayer, cientos de personas degustaban ya algunas de las dos mil raciones de fabada que preparó la organización. Mientras la música sonaba sobre el pequeño escenario, los participantes dieron buena cuenta de las dos mil raciones de este delicioso producto elaborado, aseguran en Meis, con las habas de San Vicente. Lo que se recaude con esta celebración permitirá organizar la fiesta de los Dolores de San Vicente de Nogueira, que será el próximo sábado.
Los isleños, en cambio, ofrecían al comensal el mejor pulpo de la ría de Arousa. En un municipio en el que el cefalópodo es un emblema (no en vano los isleños tiene una receta que lleva su nombre), dejar pasar la oportunidad de probarlo era una lástima. Así que desde el mediodía y hasta bien entrada la tarde, miles de personas se acercaron a la localidad para degustar una buena tapa de pulpo. Como ya viene siendo habitual, fue el estilo Illa el que más triunfó, aunque también hubo quien se atrevió con elaboraciones más tradiciones, como las empanadas.
Cambados era la tercera de las localidades arousana que ayer estaba de fiesta, aunque no gastronómica. Los vecinos del barrio de San Tomé rindieron homenaje a la Valvanera, una de las santas más queridas del municipio. Lo hicieron participando en una multitudinaria procesión que llevó a la santa por las principales calles de la localidad.
Carrera de burras
Los vecinos de la parroquia vilanovesa de San Miguel, en cambio, celebran hoy el día grande de las fiestas en honor a San Roque do Monte. A partir de la una de la tarde se celebrará la misa con la procesión. Pero sin duda el principal atractivo de estos festejos es la carrera de burras, que dará comienzo a las siete de la tarde. Todas las participantes recibirán, como premio, un saco de pienso. Pero además los tres primeros clasificados se repartirán 175 euros en premios. Para terminar, se organizarán todo tipo de juegos tradicionales para los asistentes.