El bicentenario de la Guerra de la Independencia se celebró ayer en Santa Lucía con un homenaje a los diecinueve caídos
03 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Varios espacios de Moraña regresaron ayer por la tarde, simbólicamente, al año 1809. Entonces, el municipio estaba enclavado en la demarcación de Peñaflor y aportó su grano de arena en la lucha contra el ejército napoleónico.
Los actos que se realizaron tanto ayer como el viernes fueron organizados por la Asociación Cultural Chorima para conmemorar en la localidad, como ya sucedió en otros ayuntamientos de la comarca de Pontevedra, el bicentenario de la Guerra de la Independencia (1808-1814).
El programa de ayer incluyó una recepción en el Concello a la que siguió un desfile de uniformados de época hasta la carballeira de Santa Lucía, donde tuvo lugar el izado de banderas y la interpretación de himnos.
Los momentos más significativos fueron la inauguración del cementerio efímero de los «beneméritos héroes» y del monumento a los caídos en la Guerra de la Independencia. El lugar elegido fue la pequeña plaza situada frente a la carballeira. En la placa del monolito de piedra que quedará como recuerdo figura un poema de Juan Bautista de Arriaza: «Día terrible lleno de gloria, lleno de sangre, lleno de horrores. Nunca te ocultes a la memoria de los que tengan patria y honor».
La asociación Chorima cifra en diecinueve los vecinos que perdieron la vida en la contienda bélica, aunque podría haber alguno más. Fueron los siguientes: Benito Tezelán, en Saiáns; Manuel Vázquez e Ignacio González, en Rebón; Jacobo Varela, Estebán Bamonde, José González, Manuel Gamallo y Ramón Gómez, en San Lourenzo; Ignacio García, Manuel Barros y Manuel Blanco, en Amil; Pasqual Soeiro, Alonso Fernández, Ignacio Deponza, Jacinto Rosendo y Alonso Da Fonte, en San Martiño de Laxe; Domingo Caeiro y Manuel Martínez, en Santa Cruz de Lamas; y Manuel Monteagudo, en Santa Xusta.
El acto acabó con una recreación a cargo de un grupo de unos treinta uniformados llegados de Ferrol, A Coruña y Pontevedra. Los disparos fueron seguidos por unas doscientas personas.