La danza transformada en arquitectura corporal

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

.La Compañía de Danza Gelabert-Azzopardi pasó por Pontevedra para dejar constancia de su arte con un doble programa en el que pusieron sobre las tablas los títulos Psitt!! Psitt!! y Viene regando flores desde La Habana a Morón. La actuación fue patrocinada por Caixanova y ofrecida en su Centro Social.

Inspirada en la música de Erik Satie y en sus indicaciones de carácter para su interpretación, Pascal Comelade crea una partitura en homenaje al músico francés, a partir de la cual el coreógrafo catalán Cesc Gelabert realiza un trabajo titulado Psitt!! Psitt!!, estrenado en el mes de marzo de 2005 en el Teatro Lliure de Barcelona, donde Gelabert-Azzopardi es la compañía residente.

Con una duración de 30 minutos, Psitt!! Psitt!! (Palabra silábica pronunciada con los labios y la lengua pegada a los dientes que se emplea entre bastidores para llamar la atención o para comunicarse entre los artistas, sobre todo el regidor: sonido que no es perceptible por el público), obra galardonada con dos premios en Barcelona y que mostró una música simple, desnuda, sintetizada? para dar apoyo a un tipo de danza-mimo, moderna, que se han repartido ocho bailarines para dar vida independiente entre ellos, las más de las veces: Una serie de danzas muy gesticulares, seguidas con suma atención y respeto por el numeroso público asistente.

Elenco

La música ofrecida en diferido fue grabada por el propio compositor, Pascal Comelade, y los músicos G. Meloux, O. Marques y E. Tozoni, contando los actuantes con un cuidado vestuario original de Lydia Azzopardi.

Aparte del propio Cesc Gelabert (bailarín central y autor del concepto del espectáculo y de la coreografía), la obra contó con la participación de los bailarines Carlos Fernández, Virginia Gimeno, Noelia Liñana, Maureen López, Alberto Pineda, Joana Rañé y Rodrigo Vieira que realizaron verdaderas arquitecturas corporales.

En la segunda parte, la Compañía Gelabert-Azzopardi ofreció Viene regando flores desde La Habana a Morón (Morón es una ciudad de la provincia de Camagüey en Cuba), espectáculo que desde su estreno en julio de 2003 ya va por las 80 representaciones y que en el año 2005 su primera figura, Cesc Gelabert, recibió el Premio Max como mejor intérprete masculino.

Con respecto a la obra anterior, su cambio fue notorio. Contó con la participación en directo del Cuarteto Timbancó, lo cual imprimió mucho más carácter, luz, viveza y alegría. Sus componentes son dignos de ser mencionados puesto que han tenido parte activa en la función: Edgard Pantoja (trompeta, teclados y voz), Vladimir Díaz (voz solista, bajo y guitarra), Enildo Rasúa Vall-Llosera (percusiones) y Yuriel Jiménez (guitarra, voz?). Estos músicos animaron la fiesta para que los siete integrantes del grupo de danza efectuasen sus evoluciones de forma independiente y conjunta, por parejas y grupos, para dejar a los espectadores el buen gusto por la música y danza caribeñas, con ritmos calientes y sensuales.

Diez temas

Músicos y cuerpo de baile han ofrecido diez temas y una brillante propina, a través de los cuales desfilaron rumbas, sones, boleros, guarachas, mambos? Música popular con títulos tan conocidos como La mujer de Antonio (son) y Lágrimas negras (bolero), ambos del compositor Miguel Matamoros, amén de El cumbanchero, de Rafael Hernández (de trepidante ritmo) o también Caballo negro (mambo) y fuera de programa, como fin de fiesta, el bis de un nuevo Cumbanchero (variación montuna del anterior). Todo ello por espacio de 47 minutos, ininterrumpidos. Un espectáculo que concluyó de forma brillante y que, a la postre, resultó del agrado del público, que es lo que cuenta.