Coches eternamente abandonados

Nino Soto

PONTEVEDRA

El Concello no puede retirar de la calle vehículos embargados por las autoridades, y pide a la policía y a la Guardia Civil que compren una parcela y la usen como depósito

01 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La burocracia es tan enrevesada que en el día a día del mortal común se producen situaciones que rozan peligrosamente el surrealismo. Se podría hacer un desglose auténtico de casos sin sentido para sostener la tesis. Sin embargo, se tomará como muestra el problema de los coches abandonados en la ciudad.

Aunque desde el Concello de Pontevedra se está luchando frontalmente contra la chatarra abandonada por las calles del municipio, hay situaciones en las que la institución local tiene las manos atadas. De hecho, mientras que el año pasado lograron retirar 335 vehículos abandonados, tienen una relación de unos veinticinco automóviles que no pueden ni tocar. Son coches embargados, muchos de ellos debido al tráfico de drogas. «Es una partida pequeña, pero a los vehículos incautados no se les puede tocar sin pasar por múltiples trámites», señalaron fuentes municipales.

En Pontevedra hay coches abandonados, por ejemplo, desde el año 1995, y muchos desde 1997 y 1999. «Existe un malestar social inmenso, y lo entendemos, sin embargo, lo cierto es que no tenemos permiso para retirar esos coches», detallaron las fuentes del consistorio.

Existe una solución, pero es necesario recurrir a la diplomacia para llevarla a cabo. Se trata simplemente de que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil se hagan con una parcela y la transformen en un depósito de automóviles para su uso. «Es difícil que lo hagan», admiten desde el Concello.

Los vehículos que ocupan «lujosos» espacios de aparcamiento están vinculados a causas judiciales. «Cuando hacemos gestiones ante los juzgados para retirar los coches no solemos recibir contestación», afirmaron las fuentes municipales consultadas. «Si las autoridades policiales tuvieran un depósito de coches para pode trasladar hasta allí los automóviles embargados, se acabaría el problema», insisten otras fuentes.

Ejemplos

Hay un vehículo en particular que el Concello pretende hacerlo desaparecer desde 1995. Es un automóvil requerido por un juzgado de Tui, que tras abrir diligencias por una causa de tráfico de drogas, fue remitido a un juzgado de Cambados. Desde allí se envió a la Audiencia Nacional de Madrid, y el órgano judicial estatal absolvió al imputado. Debido al veredicto, la causa pasó a manos del Decanato de la Audiencia Provincial de Madrid. Técnicos municipales enviaron varias cartas al Decanatopara poder tramitar la declaración del coche como residuo sólido urbano, «pero no se recibió contestación».

Y con motivo de la celebración de la Copa de Europa de Triatlón fue necesario trasladar a otro punto de la ciudad dos coches abandonados desde hace numerosos años en la avenida de Buenos Aires. «Se pusieron en la calle, pero si la policía tuviera un depósito, ya estarían allí».

Por otro lado, aunque se trata de una tramitación farragosa, el Ayuntamiento reconoce que los turismos requeridos por la Tesorería de la Seguridad Social o por la Consellería de Facenda, logran retirarlos de las calles, como sucede cuando se le insta a los propios dueños.