Sería inexacto decir que la sede de la Fundación Caixa Galicia en Ferrol se llenó en la noche del pasado jueves durante la presentación del nuevo libro del almirante Miguel Fernández, La llamada de la mar. El Juan Sebastián de Elcano. Y sería inexacto, porque el edificio estaba bastante más que lleno, y porque el auditorio, a pesar de sus dimensiones, no pudo acoger a los cientos de personas que querían asistir a la presentación de un libro de pintura y poesía que comienza, por cierto, con un afectuoso saludo dirigido a Miguel Fernández por el Rey Don Juan Carlos («Que buenos vientos y mares tranquilos acompañen al Juan Sebastián de Elcano y al Almirante Fernández en esta nueva singladura literaria...»), y en la que acompañaron al autor el historiador José Fortes Bouzán, el almirante Francisco Cañete y el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez.
Miguel Fernández ya comenzó a pensar en dedicar un libro al Juan Sebastián de Elcano la primera vez que navegó en el buque escuela de la Armada española,siendo aún guardiamarina. Con los años, el proyecto fue madurando (él volvió a embarcarse en el velero en dos navegaciones más, como alférez de navío y por último ya como almirante), hasta por fin cristalizar en lo que se presentó: un magnífico libro, que cuenta con prólogos del jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza Soto, del presidente de la Fundación Caixa Galicia, Mauro Varela, y del propio José Luis Méndez. Con toda la emoción. Bastante más emocionado de lo que aparentaba, Miguel Fernández desató, con la intervención que culminó el acto («Este libro es para mí otro sueño hecho realidad...») y con la lectura de sus versos, una muy larga ovación del público, de los espectadores también conmovidos por sus palabras. «Miguel tiene algo de navío», había dicho José Luis Méndez minutos antes, en un discurso en el que recordó lo que todo viaje tiene de conocimiento, y en el que citó a Kavafis. El historiador pontevedrés Fortes Bouzán habló de cómo el paso del tiempo talla el rostro de los hombres. Y el almirante Cañete, parafraseando a su vez al italiano Umberto Eco, recordó que los libros pueden ser, a veces, hermosos hasta lo inimaginable.
Hay que recordar que este es también un año especial para el Juan Sebastián de Elcano, porque acaba de cumplir su ochenta aniversario en servicio activo para la formación de futuros oficiales de la Armada española. La construcción del emblemático velero tuvo lugar en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga, de Cádiz, y fue botado en marzo de 1927. En febrero de 1928, el comandante Eliseo Sanchiz se hizo cargo del nuevo buque escuela de la Armada. Desde el pasado mes de enero, el buque escuela se encuentra realizando su crucero anual de instrucción.