Feísmo eclesiástico en Couselo

PONTEVEDRA

La asociación O Fervedoiro de Cuntis denuncia el impacto visual que un galpón adosado a la iglesia parroquial y pintado de morado causa en el entorno

19 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El feísmo arquitectónico es, por desgracia, un mal bastante extendido en la Galicia urbana y la rural. Pese a los esfuerzos de las distintas Administraciones públicas para ponerle freno, siguen apareciendo ejemplos de lo que no se debe hacer.

Pero el feísmo no es una práctica exclusiva de los particulares. También la Iglesia se suma a veces a esta moda chapucera. Un ejemplo es el que ayer denunció públicamente la Asociación Cultural O Fervedoiro de Cuntis.

Varios miembros del colectivo descubrieron la escena cuando realizaban una ruta por varias iglesias y cementerios del municipio. La sorpresa primero, y la indignación después, llegaron al hacer una parada en la iglesia parroquial de Couselo tras visitar San Mamede de Piñeiro y el trabajo de los maestros canteros.

En Couselo descubrieron que un galpón o cubierto, pareado contra el lateral norte del templo y realizado en ladrillo, se había pintado de color morado. La construcción dispone además de una pequeña ventana de aluminio blanco con un buen enrejado en negro para evitar los hurtos. Por si esa actuación no fuera suficiente, se instalaron unas barandillas de metal niquelado y brillante al lado del campanario.

Uno de los miembros de O Fervedoiro, Héitor Picallo, no pudo precisar cuándo se construyó el cubierto pegado a la iglesia de Couselo. «O cuberto de bloque está desde xa hai tempo. O novo é que se pintou de morado ou púrpura provocando un impacto visual enorme. Se antes aínda podía pasar desapercibido, agora xa non, é imposible», comentó.

La asociación se pregunta si la Iglesia cuenta o contó con las licencias pertinentes para realizar este tipo de actuaciones, permisos que son obligatorios para el resto de los mortales, remacha. La denuncia y las fotografías de la actuación de Couselo se pueden ver en la página web del colectivo bajo el título A forza da horterada.

Para O Fervedoiro se trata de un nuevo atentado contra el patrimonio arquitectónico de Cuntis, algo que no se cansará de hacer público para que se tomen medidas, ya que la defensa del patrimonio es uno de los fines que constan en sus estatutos. «Pintar de morado o que xa de por si é unha falta de gusto, unha falta de consciencia, por moito que esa cor acompañe o fervor relixioso na Semana Santa, non serve máis que para ocultar unha única verdade: chapuza», se afirma en su blog.

La iglesia parrroquial de Couselo es un templo neoclásico construido en el año 1870. Los sillares de la antigua iglesia medieval, levantada sobre una ladera del monte Xesteiras, se emplearon en la construcción del templo actual.

Sin permiso

La denuncia de O Fervedoiro pilló a la concejala delegada de Cultura y teniente de alcalde de Cuntis, la nacionalista Belén Pazos, fuera del municipio. «Vino o outro día e chamoume a atención. O único que podo dicir é que desde que nós estamos no Concello -el BNG es socio de gobierno del PSOE desde las municipales de mayo del 2007- non se solicitou ningún permiso para esas obras», apuntó por teléfono la edila, de vacaciones en Cantabria.

En similares términos se expresaron miembros del PSOE, como el concejal delegado de Obras y Medio Ambiente, el socialista Manuel Campos, que conoció la denuncia de la asociación cultural a través de su página web: «Lo que se hizo es bastante fuerte y que nosotros sepamos no tiene permiso de Patrimonio».

Este periódico intentó ayer sin éxito recabar una valoración sobre las obras realizadas del cura párroco de Couselo, Antonio González, que gestiona la parroquia de San Andrés de Vea, en el vecino concello de A Estrada. Tampoco fue posible contactar con la responsable de comunicación del Arzobispado de Santiago de Compostela, Silvia Rozas.