Los vecinos que optan por la bicicleta como medio de transporte en la ciudad se encuentran con dificultades para aparcar y para transitar con seguridad
02 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Pontevedra, la ciudad donde se ha calmado el tráfico, donde el peatón está ganando la batalla a los vehículos, el casco urbano más peatonalizado de toda Galicia... ¿Es un buen lugar para desplazarse en bicicleta? ¿Es factible que las dos ruedas se impongan como medio habitual de transporte urbano? Quienes ya circulan por Pontevedra a golpe de pedal lo ponen en duda.
Luis Solla vive en Lérez y «baja» cada día al centro en bicicleta. Lo hace desde hace años, porque es un firme defensor «del transporte ecológico frente a la dictadura del tráfico». Y asegura que Pontevedra no está preparada. «Faltan aparcamientos específicos para bicicletas y kilómetros de carril-bici que comuniquen zonas como el campus universitario, la estación, los institutos, el conservatorio...»
Para este ciclista aficionado, «lo más importante para fomentar una cultura del uso de la bicicleta «es empezar por el principio: por los jóvenes. Si fuera seguro ir al instituto en bicicleta, podríamos impulsar este medio de transporte. Pero ¿qué padre dejaría hoy a sus hijos ir en bicicleta a los institutos de A Xunqueira cruzando el puente de Santiago?».
Desde hace varios años han ido surgiendo colectivos en defensa del uso de la bicicleta. Como la Asociación Pedaladas o el grupo de trabajo que se constituyó en el IES A Xunqueira 2 -cuya actividad para promover el uso de la bicicleta fue premiado por Voz Natura-. Sin embargo, sus reivindicaciones para mejorar la seguridad de los ciclistas y para fomentar el uso de la bici en la ciudad no se han traducido en medias concretas por parte del gobierno municipal, aunque desde la Plaza de España se asegura que se está trabajando en ello.
Aquellas medidas que planteaban estos colectivos pasan, principalmente, por crear una buena red de carriles-bici que completen el de la avenida de Buenos Aires de manera que llegue a Monte Porreiro -prácticamente la única zona de la ciudad donde hay una vía específica para los ciclistas- o que llegue a comunicar algún día el centro de Pontevedra con las playas de Lourido y Combarro.
Además, los usuarios demandan la habilitación de zonas de aparcamiento para bicicletas en las piscinas de Campolongo, en los centros educativos, en el Estadio da Xuventude, en el entorno de Pasarón, y en las cercanías de los edificios administrativos.