La subida del IBI centra el choque entre PP y gobierno local en Marín

PONTEVEDRA

La subida del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y del Impuestos sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), también conocida popularmente como la viñeta, fue el punto más complejo del pleno de Marín celebrado ayer por la noche. Aunque a la hora del cierre de esta edición el debate todavía no había empezado, todo parecía indicar que la coalición de gobierno -formada por el PSOE y el BNG- así como los independientes de Mar-In iban a votar a favor y el PP en contra, según manifestaron antes de entrar en la sesión.

A la hora de defender los puntos de vista de cada grupo, las implicaciones de las cuatro dedicaciones exclusivas en el Concello y su presunta influencia en las subidas fueron uno de los temas que agravó las diferencias políticas entre el equipo de gobierno y los ediles del grupo municipal popular.

El concejal de Hacienda, el socialista Benito González, explicó que el incremento propuesto es de que el IBI pase del 0,50% actual al 0,55%, mientras que la viñeta pasará del 1,35 actual al 1,4% en el 2008. González aseguró que este aumento se debió a la necesidad de actualizar estos impuestos, precisando que los porcentajes actuales están «desfasados». El edil socialista recalcó que la actualización catastral no se lleva a cabo en Marín desde 1987.

Recibos de quince euros

Para González, la situación del IBI demandaba esta subida: «A subida que se aplica é moi mínima. O valor na maioría dos casos está moi por debaixo do seu prezo real. Hai recibos de doce e quince euros». El concejal de Hacienda justificó también este incremento en la necesidad de incrementar la capacidad inversora del Concello. Para González, las críticas de la oposición no se ajustan a la realidad: «Hai quen quere disfrazar coas dedicacións exclusivas a necesidade de ter máis capacidade inversora no concello. E se o fan é problema deles».

Por su parte, el edil del PP, Manuel Santos, negó que el incremento de estos impuestos se deba a las inversiones. Para los populares, la justificación real del equipo de gobierno está en las dedicaciones exclusivas. Santos puntualizó: «Una previsión de tesorería es que los ingresos a mayores serán 210.000 euros y esta cifra es inferior a lo que costarán las cuatro dedicaciones exclusivas que hay. La justificación que nos dan de inversiones no vale porque estos ingresos se van a ir para pagar gastos de personal».

Por otra parte, la portavoz municipal de Marinenses Independentes, Isabel Martínez Epifanio, sostuvo que su grupo iba a votar a favor de la actualización de los dos impuestos. Aunque admitió que se trata de una medida «impopular», señaló que en ambos casos se gravan propiedades y no servicios y afirmó que era partidaria de actualizarlos cada año para evitar desfases.

Sin embargo, Martínez Epifanio sí reprochó al nacionalista Manuel Ruibal, ahora en el gobierno local, que cuando se llevó a pleno en el anterior mandato la subida del IBI y el BNG estaba en la oposición, el Bloque se opuso a la medida.

En otro orden de cosas, el pleno aprobó ayer la petición al Ministerio de Fomento el cambio de titularidad de la avenida de Ourense -PO-11- para que la travesía sea municipal. Este será un paso previo imprescindible para poder acometer en el futuro el posible soterramiento de la avenida de Ourense y la conexión directa entre la Alameda y el centro de ocio y el paso marítimo.

La corporación local aprobó, asimismo, la concesión del nombre de Enrique Turrall a la calle de bajada al colegio de O Sequelo desde la avenida de Jaime Janer. Turrall fue el tercer pastor de la iglesia evangélica local, que este año cumple su 125 aniversario. Su impacto en la sociedad marinense del siglo XIX y gran parte del XX traspasó las labores meramente religiosas para hacer grandes aportaciones en el ámbito educativo y sanitario.