Después de un año de trabajos de excavación, el yacimiento arqueológico de O Burgo ha sido parcialmente tapado para proteger los restos más delicados de la ciudad medieval descubierta bajo la plaza de Valentín García Escudero, a la espera de su musealización definitiva.
El pasado 16 de septiembre se dio por clausurado el museo efímero que estuvo habilitado durante nueve meses para la contemplación de los importantes hallazgos. La pasarela peatonal que utilizaron miles de pontevedreses y foráneos para contemplar siglos de historia ha sido retirada y parte de los restos arqueológicos han sido tapados con arena. Otros fosos, en cambio, se han dejado a la intemperie y con filtraciones de agua.
La imagen de la excavación es muy distintas a la de hace un par de semanas y una valla fija rodea el recinto para impedir el acceso al mismo, aunque sin perturbar su visión.
Previamente ya se habían desmontado algunas de estructuras, como los pilares del antiguo mercado municipal, derribado en la primera mitad del siglo pasado.
El recinto de la excavación, de algo más de mil metros cuadrados de superficie, quedará así cerrado hasta que se convierta en un museo de definitivo o permanente, aunque en Navidad podría ser reabierto para escolares y visitantes en general.
La concejala socialista, Teresa casal ha reiterado en las últimas semanas que los técnicos municipales trabajan ya en la convocatoria de un concurso de ideas, restringido a expertos, para la musealización de este yacimiento arqueológico y se prevé una visita a Zaragoza para conocer de primera mano una experiencia parecida realizada en la ciudad maña con los restos de un teatro romano del siglo I, descubierto en en el año 1972.
La idea inicial es que el futuro museo arqueológico de O Burgo incluya una cubierta baja que, al mismo tiempo que protegerá el conjunto histórico, permitirá habilitar en superficie un gran espacio de uso público.
No obstante, para llevar a cabo este proyecto será fundamental contar con la participación económica de las otras Administraciones Públicas, Consellería y Ministerio de Cultura.
La excavación arqueológica de O Burgo ha dejado al descubierto veinte siglos de la historia de la ciudad, con espectaculares hallazgos de la Pontevedra romana y medieval: dos miliarios romanos, los arcos ocultos del puente del siglo XII y del malecón portuario del siglo XVI y un importante tramo de la muralla del XVI, entre otros restos.
El último hallazgo se produjo al final de la excavación. Cuando los arqueólogos casi habían dado por concluido su trabajo localizaron junto a la plaza do Peirao un postigo o puerta secundaria de la muralla medieval, con su enlosado y las rodaduras marcadas de los carros que hace quinientos años utilizaban este paso para entrar y salir de la villa por los peiraos de A Moureira.