La comida y la misión del Líbano

PONTEVEDRA

El Ministerio de Defensa niega que se haya disminuido el presupuesto destinado a la alimentación y avituallamiento de las tropas de la Brilat desplegadas en el país

25 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

En los últimos semanas, familiares de militares de la Brilat destinados en el Líbano se han quejado por lo que consideran es un recorte en la alimentación de los soldados. Sostienen que, si hasta hace relativamente poco tiempo este servicio dependía de un convenio que el Ejército mantiene con una empresa española, ahora ha pasado a depender de la ONU y lo ha asumido la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), que habría disminuido el presupuesto.

El Ministerio de Defensa, por su parte, aseguró desconocer este extremo y precisó que, llegado el caso, «nunca reduciríamos el presupuesto para las comidas, sino que, llegado el caso, lo incrementaríamos».

Lo cierto es que, tal y como apuntaron soldados pontevedreses desplazados al Líbano, su alimentación varía en gran manera en función de quien se ocupe de la cocina. Esto es, los militares de la Brilat destinados a la base Miguel de Cervantes, en las proximidades de Marjayoun, disfrutan de una comida preparada por españoles y a la que están habituados.

Sin embargo, añadieron estas mismas fuentes, habría un contingente de militares que estaría desplegado en un puesto bajo bandera hindú. Al parecer, estos efectivos se están alimentando con comidas que utilizan eminentemente la fórmula de «arroz con algo más... Un día, arroz con pollo; al siguiente, arroz al curri... y, claro, se acaban cansando».

En cualquier caso, estas fuentes manifestaron que esta situación «es algo habitual en todas las misiones internacionales. De hecho, tendrías que ver la comida que nos daban los norteamericanos en Irak. Era malísima». En este punto, un compañero, también miembro de la Brilat con base en Figueirido, tercia en la conversación: «Es algo que ya se sabe de antemano».

Con la infancia

Por otro lado, recientemente la Brilat ha dejado de nuevo patente su apoyo a la población civil de los países en los que se despliega. De este modo, tropas pontevedresas adscritas a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas inauguraron al comienzo de esta semana un campamento de verano para niños.

Durante seis días, los cerca de 250 pequeños, que profesan la religión cristiana y la musulmana, participarán en una serie de actividades que organiza el Centro Social e Cultural Kamel Yussef Jaber. La jornada concluyó con un reparto de lotes de juguete entre los niños, que fueron invitados a almorzar.