El futuro del centro de burros se decidirá antes del verano

PONTEVEDRA

La asociación Andrea busca terrenos alternativos a los de Barro La acogida de asnos y los programas terapéuticos están paralizados desde enero

29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La Asociación Nacional para la Defensa, Recuperación y Estudio Terapéutico de la Raza Asnal (Andrea) sigue buscando terrenos para trasladar sus instalaciones de Barro. La secretaria del colectivo, Elsa Pérez, aseguró ayer que la decisión se tomará antes del verano, pero no concretó las opciones que manejan. El pasado enero, el presidente, David Lema, había reconocido el interés de varias comunidades de montes de las provincias de Pontevedra y A Coruña por ceder terrenos para emplazar las dependencias de Andrea. Aunque los nombres no se hicieron públicos para evitar posibles controversias antes de las elecciones municipales del 27-M, Lema vinculaba la oferta con el efecto de los fuegos forestales de agosto del 2006. «Tras los incendios del verano son muchas las comunidades de montes a las que le interesa el sistema de silvopastoreo», precisaba entonces. En su día, Andrea presentó un proyecto de silvopastoreo a la Administración, pero éste fue rechazado. La asociación paralizó a principios de año todas las actividades de su centro de acogida y rehabilitación de burros abandonados y maltratados al no conseguir licencia del Ayuntamiento de Barro para legalizar las dependencias ubicadas en el lugar de Couso, en la parroquia de Curro. Elsa Pérez indicó que, pese a esta circunstancia, todavía hoy siguen recibiendo llamadas de ayuntamientos y de la Guardia Civil para hacerse cargo de animales. «Tal y como están las cosas no podemos atender esas peticiones», subrayó. La página web del colectivo (www.andreaasociacion.com) continúa parada en el 14 de marzo. Bajo el título de SOS Andrea, la asociación explica que no obtuvo licencia de obra ni de apertura para el único centro de acogida de burros que funcionaba en Galicia. Consecuentemente, perdió la subvención otorgada por la Consellería de Medio Ambiente para mejorar las instalaciones y la atención a los animales. Aunque el centro venía funcionando desde hacía dos años, la oposición vecinal no se hizo pública hasta el pasado diciembre. Algo que dolió a los miembros de Andrea, que siguen sin encontrar una explicación.