Praza da Ferrería
24 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Los alumnos del IES A Xunqueira I están pintando sus aulas en una iniciativa pionera que partió de los propios escolares. La idea surgió, según comenta la directora Dolores Varela, de los alumnos de primero de bachillerato artístico, que poco antes de Semana Santa, pidieron darle color a las paredes, cosa que fue aceptada siempre que fuera con un mismo tono y discreto. Dicho y hecho. El centro corrió con el material y los chavales con la mano de obra. Todos se implicaron y se repartieron el trabajo, que hicieron fuera del horario escolar. Como el aula quedó muy bonita, los alumnos decidieron limpiarla y decorarla mejor. Incluso colocaron un armario y unos sillones que había por los despachos en la parte posterior del aula, haciendo como una salita para los cambios de clase. El resultado fue inmediatamente copiado por otras clases. Ayer, un grupo de tercero de ESO se puso a la faena y mañana, habrá otro. «Agora todos queren un aula bonita», dice complacida la directora. Además, cuando lo hacen, se preocupan más de su limpieza y cuidado, incluso cierran el aula al salir para evitar cualquier percance. Los colores elegidos aportan luminosidad y relajación: naranjas, malvas, azules y verdes siempre claros. El equipo directivo está encantado. «Pensamos que pedagoxicamente -apunta la directora- foi un acerto que se lles ocorrera e que colaboren todos, facendo grupos de traballo, repartindo tareas e responsabilizándose do proceso e logo tamén de coidar todo». Excepto los de primero de ESO, «que aínda son pequenos», están dispuestos a permitir que todos los que lo pidan, puedan pintar su clase, «porque ademais do bonito que está a quedar o centro, pedagóxicamente os logros que se consiguen son moitos», subraya Dolores Varela. Es una pena que Marta Souto, la delegada de Cultura que sustituirá a Santiago Domínguez al frente de la Dirección Xeral de Deportes, ya no podrá recrearse con esta iniciativa cultural y artistística por su cambio de destino. Ayer Marta Souto se despidió de sus compañeros de la Comisión de Patrimonio y confirmó por primera vez que dejaba Cultura. Merienda intercultural Otra buena iniciativa es la merienda intercultural del CEIP Carballal de Marín que dirige Celestino Suárez, que alcanzó su segunda edición. El centro tiene alumnos procedentes de Madagascar, Marruecos, Ghana, Colombia, Uruguay y Venezuela. Sus familias, junto con las gallegas, contribuyeron con productos gastronómicos y bailes a hacer más agradable una jornada bajo el lema Compartindo o que nos une. Y vaya si compartieron: desde los deliciosos pastelitos y el té con menta de Marruecos hasta el chocolate de las gallegas, pasando por coco con plátanos de Madagascar, entre otros manjares. Luego llegaron las actuaciones, con bailes como la cumbia o la danza del vientre o el ritmo de los bongós, sin olvidarse del baile juego del grupo Fentos e Frouma, del que forman parte niñas y padres del colegio. También hubo talleres y uno de los que más éxito tuvo fue el de tatuajes con henna, ante el que se formaron grandes colas.