Praza da Ferrería
21 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Ayer contábamos que una de las leyendas del carballo de Santa Margarita es la de árbol amoroso. Carlos Rodríguez Dacal, el autor del libro sobre este ejemplar, aseguraba que las promesas de amor bajo su copa «parece que nunca se rompen». Pues bien, hoy volvemos a hablar de árboles (ayer fue el día mundial) y del amor. Cinco ejemplares de esta especie, que se denomina así porque sus hojas tienen forma de corazón, fueron plantados por los alumnos del colegio de Mourente, además de otros catorce prunus, para celebrar esta efeméride. La concejala de Jardines, Celia Alonso, que asistió al acto, apuntó como curiosidad que este árbol del amor también es conocido como el de Judas, porque en uno igual se ahorcó el traidor. Lo que se dice, que del amor al odio sólo hay un paso... Talados los chopos La concejalía decidió centralizar en este centro las actividades de la jornada porque en el CEIP de Mourente tuvieron que ser talados varios chopos, que por estar ubicados en pendiente y por su altura, amenazaban con desplomarse sobre las instalaciones escolares. «Y un colegio no puede estar sin árboles», reconocía en Radio Voz la edila. Cada clase plantó un ejemplar, de manera que todos los chavales participaron en la actividad, una buena forma, según Alonso, de comenzar a apreciar estos árboles «y que luego seguro que se traduce en un cariño y cuidado hacia los jardines de la ciudad». ¿Y cómo están de salud los árboles de la ciudad? Según Alonso, «bien, aunque siempre se puede mejorar». Apuntó que desde su departamento se está realizando una catalogación de estos ejemplares con la intención de elaborar una guía, que después se repartirá en centros escolares y oficinas de turismo. «Tenemos cuatro árboles singulares -indicó-, pero queremos hacer esta publicación con ejemplares que destaquen también por su rareza o por su antigüedad». Ahí no hay duda, el carballo de Santa Margarita es el más viejo, pero también por ello su salud preocupa cada vez más. «Está muy deteriorado y aunque se le están dando muchos tratamientos desde Areeiro, está enfermo, digamos que lo estamos manteniendo», indicó la concejala. En el municipio de Caldas, la celebración tiene además de ecológico, carácter intergeneracional. Así, escolares de todos los centros y jubilados comparten la tarea de plantar árboles. En esta ocasión el acto se celebró en el monte de Gorgullón, en la parroquia de Carracedo, y sirvió para iniciar la programación de la semana medioambiental (hoy se conmemora el día del agua y mañana el día meteorológico mundial). Eso sí, parece que el viento fue protagonista durante esta plantación, y puso las cosas bastante complicadas a los participantes. La química y la ecología no hacen en esta ciudad muy buenas migas, al menos en los últimos tiempos. Pero de la química hablamos hoy porque una alumna del IES Sánchez Cantón, Elena Caride Miana, acaba de superar las pruebas de la vigésimo cuarta Olimpiada Gallega de esta materia y acudirá a la convocatoria nacional que se celebrará en Córdoba a finales de abril. Si allí triunfa, se iría a Moscú. Desde luego, toda la comunidad educativa del centro tiene confianza en que así será. ¡Suerte! Además del día del árbol, ayer se celebraba también la jornada contra la discriminación racial, que también tuvo su eco en Pontevedra y Caldas. En la capital, Cruz Roja organizó juegos interculturales, y en la localidad caldense la asociación de inmigrantes Plural.es difundió un manifiesto que explica el origen de esta conmemoración, y que está en el suceso ocurrido en 1960 en Sudáfrica, cuando la policía atajó a tiros una protesta contra el apartheid. Y acabamos con otra fiesta, la de San Benito, que no es tan populosa como la del 11 de julio pero que también atrajo ayer a numerosos fieles al Monasterio de Lérez. Y es que el aceite milagroso que se atribuye al santo es tan efectivo (según quienes creen) en verano como en invierno, especialmente en lesiones de la piel.