Pintadas contra el alcalde en la polémica obra de Combarro

Jaime Velázquez POIO

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

Los vecinos opinan que el inmueble excede la altura permitida La comisión de urbanismo de hoy examina la licencia del edificio de seis plantas escalonadas

20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Las vallas de la obra del edificio que se construye en la avenida da Costa, en Combarro, amanecieron ayer cubiertas por las pintadas de contra el alcalde, Luciano Sobral, efectuadas por los vecinos de la zona, que consideran que el inmueble excede la altura permitida. Una pancarta, situada frente al inmueble fue retirada al poco tiempo. Las inscripciones realizadas por los afectados tachan a Sobral de «rastrero» y califican la obra de ilegal, mientras que consideran que la altura es muy superior a los diez metros permitidos en la licencia. «Ya van 22 metros de altura», dicen las letras negras sobre la valla metálica. «No existe ningún edificio de tantas plantas en todo el trayecto de Pontevedra a Combarro», dijo ayer un representante vecinal, que se quejó del trato que, según él, reciben por parte del equipo de gobierno. «Hemos ido muchas veces a pedir la documentación de esta licencia y nos dan largas», añade el afectado. La comisión de urbanismo examinará hoy si las obras del edificio de Combarro se ajustan a la licencia que le otorgó el Concello. Los miembros de este grupo de trabajo, en el que están incluidos los representantes del PP, el PSOE y BNG, tendrán la oportunidad de estudiar un informe topográfico encargado por el Ayuntamiento para comprobar la altura del inmueble. Los vecinos esperarán hasta conocer el resultado de la comisión para tomar una decisión sobre cuáles serán sus próximas acciones. «Si la medición es incorrecta iremos a por todas», aseguró el portavoz de los vecinos. «Si tienen que tirar una planta, que la tiren; no nos vale con que les pongan una multa», añadió. Los propietarios de las casas cercanas se quejan, además, de la actitud de los constructores, que se niegan, según ellos, a reparar los desperfectos en sus viviendas ocasionados por cimentación del edificio hasta que la obra se encuentre finalizada.