La Xunta acaba de rebajar la previsión de nuevas viviendas que el nuevo Plan General de Pontevedra está dibujando. El documento urbanístico establecía la edificación en los próximos quince años de 25.000 nuevas viviendas. Ahora hay en todo el municipio 42.000, y en la ciudad 32.500. Así que la Xunta forzará a que se rebaje esa previsión. De mantenerse las cifras a las que hacía referencia hasta ahora el Ayuntamiento, la ciudad tendría que absorber todo el crecimiento poblacional que el Instituto Nacional de Estadística concede a la totalidad de la provincia en los próximos diez años para lograr los inquilinos que habitasen los pisos previstos. También podría nutrirse del trasvase de vecinos desde otros municipios. Pero tendría que vaciar literalmente Poio, Vilaboa, Soutomaior, Ponte Caldelas, Cotobade, Barro y Campo Lameiro.