Un caso de «matonismo político»

La Voz

PONTEVEDRA

En contra de lo que dice Vicepresidencia, la Diputación sostiene que Príncipe Felipe tiene «tódolos seus permisos en regra desde o seu inicio en 1976 e, particularmente, dende o 10 de decembro de 1996». En esa fecha, el anterior anterior presidente de la institución, Manuel Abeledo, «solicitou o permiso de inicio de actividades de centro de servicios sociais que lle demandou a Consellería de familia o 17 de xuño de 1996 para cumprir o decreto que regulaba a autorización e acreditación desde tipo de centros que estaban xa en funcionamento». Según las tesis de la Diputación, el decreto daba un plazo de seis meses para que todos los centros de menores solicitasen el permiso de inicio de actividades y establecía que, «de non recaer resolución expresa nese prazo, entenderáse estimada a petición». «Polo tanto -asegura- non hai caso Príncipe Felipe como quere Vicepresidencia, nin dende o punto de vista legal, como suliñaría un contencioso ao que pode acudir a Consellería, nin dende o punto de vista político». Estas tesis sobre el silencio administrativo fueron, a su vez, denegadas en un informe jurídico de la Xunta por lo que la discrepancia es total y todo apunta a que el asunto se dirimirá en un contencioso. Colaboración y cierre La Diputación acusa de cinismo al departamento de Anxo Quintana por hablar, por un lado, de «colaboración», «respecto institucional» y «simple trámite» y, por otro, enviar a los inspectores «coa ameaza de pechar o centro». Además, reprocha a Vicepresidencia lo que denomina «matonismo político» y dice que opera como si la institución provincial estuviese «subordinada» a la Xunta, cuando se trata de una Administración autónoma en la legalidad vigente.