Délicatesse de jazz

Leopoldo Centeno

PONTEVEDRA

Desde mi butaca | Gonzalo Tubalcaba & João Bosco Group

30 oct 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Gonzalo Rubalcaba (pianista cubano) y Joâo Bosco (guitarrista y cantante brasileño) y su grupo, ofrecieron un recital de jazz que fue una delicia: sin estridencias, muy personal, íntimo... Un recital en el que la música se convirtió en poesía y la poesía en música; el pensamiento se hizo música, y la música pensamiento. Un jazz de concepción virtuosa y sosegado, en el que se mezclaron temas en base a música de raíz popular y conocidas canciones cubanas y, sobre todo, brasileñas. Un jazz en el que primó la interpretación del conjunto, si bien adornados con brillantes y extensos solos en los que cada uno de los componentes se lució dentro de una gran humildad interpretativa. El recital se inició con una larga introducción al piano de Rubalcaba para retomarla la guitarra de Bosco hasta que irrumpe con su voz completando la introducción, incorporándose los restantes músicos, de los que destaca la rítmica del batería. Aparte de Rubalcada y Bosco, actuaron Nelson Faria (guitarra eléctrica), Ney Conceiçao (bajo) y Kiko Freitas (batería). Los cinco músicos son unos excelentes profesionales: Rubalcaba (acaramelado, elegante, sensible, versátil), Bosco (de voz dulce y acariciadora, con la guitarra demuestra un especial sentido del ritmo mezclado con una no fácil armonía), Faria (músico de impresionante seguridad, virtuoso y técnico), Conceiçao (versátil y muy cantábile al bajo) y Freitas (batería sumamente delicado, con un innato sentido del ritmo, combinando los más diversos sonidos percutidos para dar color a la rítmica). Tras los primeros números del quinteto en los que hubo insuperables solos de guitarra eléctrica, contrabajo y batería, se quedaron sobre el escenario los brasileños que ofrecieron cuatro temas de su país con destacados solos de guitarra y batería. Luego el pianista Rubalcaba en solitario ofreció cuatro temas cubanos. En el tramo final, el trío piano-guitarra-batería y rubricando el quinteto ofrecieron una selección de música brasileña entre otros conocidos temas. Total: 19 temas y 110 minutos ininterrumpidos de buena música, una auténtica délicatesse de jazz.